203: Rogelio Barragán – MiGenio

90 por ciento a encontrar el problema y 10 a resolverlo

Referencias

-Emprendimiento

MiGenio

-Herramienta

Vecteezy; vectorizados.com

-Libro o película

Libro: “Delivering Happiness: A Path to Profits, Passion and Purpose” de Tony Hsieh

-Contacto

@migeniomx; Facebook: Roger Barragán; Facebook de migeniomx; Instagram; Snapchat: migeniomx

Recomendaciones

Entrevista

-Roberto Ibarra: Hola Vidapreneurs, ¿cómo están? Roberto Ibarra aquí con ustedes. Recuerden que mi corre es roberto@vida-e.com. El día de hoy estamos con el cofundador de MiGenio, que es una plataforma que rescata el conocimiento y talento de las comunidades, poniéndolo al alcance de cualquier persona que quiera aprender algo nuevo. Ya sea un nuevo idioma, aprender a programar, una clase de guitarra o bien ayuda con alguna materia académica. MiGenio es un mercado online de clases privadas, que ofrece a los mejores maestros de la ciudad de una manera segura y económica. Cuentan con más de mil usuarios, más de doscientas solicitudes a la semana, y más de 250 temas a aprender. Está con nosotros hoy su fundador, Rogelio Barragán. Rogelio, ¿cómo estás hoy?

-Rogelio Barragán: Muy bien, gracias. ¿Tú?

-Roberto Ibarra: Muy bien Rogelio, muchas gracias. Oye, ¿tú normalmente en qué parte del mundo te encuentras trabajando?

-Rogelio Barragán: Nosotros operamos directamente desde la Ciudad de Guadalajara, pero MiGenio tiene genios o tutores que imparten clases desde Monterrey, Tijuana, Ciudad de México, Xalapa, entre otras ciudades de México. Pero básicamente nuestras operaciones son en Guadalajara.

-Roberto Ibarra: Rogelio, tú cuando vas a una fiesta o algún evento y te preguntan a qué te dedicas, ¿cómo explicas tú eso?

-Rogelio Barragán: Pues mira, es algo medio trillado, porque explicar que tienes una plataforma y que trato de cambiar la forma en la que la gente está aprendiendo, suena medio difícil. Entonces básicamente es: ¿sabes qué? Tengo un mercado online de tutores, los cuales resuelven la problemática de que es muy difícil encontrar con quién estudiar o con quién aprender algo nuevo. Ya sea porque la situación actual no te da confianza y no quieres buscar a alguien en la Sección Amarilla o en algún tipo de publicidad impresa, porque no suele ser tanto de confianza, o bien porque encontrar ayuda con un tutor o un maestro privado suele ser difícil. Entonces básicamente lo que les contamos es que somos chavos que estamos tratando de cambiar la forma en la que la gente aprende a través de un marketplace.

-Roberto Ibarra: Ahora platícanos un poco más el caso de uso aquí, Rogelio. Por ejemplo, en esta parte de las materias académicas, ¿es tal cual que yo tengo dificultad en física cuántica o no sé en qué tipo de materias están involucrados ustedes? ¿Cómo funciona? ¿Tal cual entro yo y hay un listado de tutores, escojo uno y agendo una cita con él? ¿Esto es presencial? ¿Esto es virtual? ¿Cómo funciona un escenario típico de uso de MiGenio?

-Rogelio Barragán: Pues mira, lo típico es que tú entras a migenio.com, y la página te va a preguntar qué es lo que quieres aprender hoy. Puede ser desde un idioma, una materia académica que va desde primaria hasta universidades o maestría, puede ser alguna nueva habilidad que quieras aprender código o algún software, hasta aprender guitarra o cómo volar un dron. Entonces tú entras a la página, vas a poner qué quieres aprender y te va a aparecer un listado tanto por zonas como por precios de los mejores tutores que la página tiene disponible para ti. Al momento en el que tú estás leyendo o estás viendo el listado de tutores, puedes encontrar un pequeño review o un resumen de cada uno de ellos, su calificación dentro de la plataforma, el número de horas que han dado, y el precio por hora que ellos ofrecen. Es importante mencionar que cada genio tiene su precio por hora de asesoría, y al momento de tú seleccionar al genio que más te latió, te va a aparecer un calendario de disponibilidad que este genio maneja. Tú seleccionas el número de horas que quieres, si quieres repetir o si solamente quieres que sea una clase por única ocasión, y se le manda una solicitud al genio. En el momento en el que el genio acepte la solicitud de asesoría, se les abre un canal de conversación para que tanto genio como cliente se puedan poner de acuerdo y llevar a cabo la asesoría. Estas asesorías pueden ser presenciales tanto como virtuales, y los genios ponen dentro de qué zonas de la ciudad se pueden mover, o si es virtual por qué método lo hacen.

-Roberto Ibarra: Muy interesante esta parte, Rogelio. Antes de entrar más a detalle de cómo has construido MiGenio y cómo has llegado a los números que tienes de usuarios y de visitas, lo que hacemos aquí en el programa de Vida Entrepreneur es motivar a nuevos emprendedores a que nazcan. Pero primero les queremos contar la realidad, que nueve de cada diez emprendimientos van a fracasar, y cómo el emprendedor se comporte ante estas situaciones de fracaso es lo que va a definir su éxito posterior como emprendedor. Entonces en esa tónica Rogelio, por favor cuéntanos la historia de tu peor momento como emprendedor. La situación que más te haya dolido a la fecha. Llévenos a revivir ese momento contigo, por favor.

-Rogelio Barragán: Pues mira, algo que nos pasó hace unos cinco o seis meses fue que estábamos en la etapa del ya casi. Ya casi bajábamos inversión, ya casi llegábamos al número de usuarios que queríamos, ya casi ganábamos los concursos que necesitábamos para seguir creciendo, avanzando, tener medios, prensa y difundirnos. Porque como Startup siempre buscas ser lo más slim posible. Entonces no queremos gastar en publicidad o en prensa. Queríamos que fuera lo más orgánica posible. Nos dimos cuenta que investigando el porqué estábamos en esa etapa del ya casi, MiGenio empezó como un modelo de negocio enfocado meramente en puras asesorías académicas y dentro de universidades. Nos dimos cuenta que tener genios dentro de universidades, que son estos alumnos destacados o profesores que pueden dar las asesorías en su tiempo libre y ganarse un dinero extra, era complicado que siempre quisieran aceptar nuestras solicitudes. La forma en la que operábamos implicaba mucha mano de obra por parte nuestra, y el modelo de negocio siempre lo pensamos como que fuera un Uber de asesorías académicas. Creo que mucha gente se dejó ir con la tendencia de ser el Uber de los jardineros, el Uber de los maestros, el Uber de los arquitectos. Nosotros estábamos muy idealizados con esa idea de que podíamos tener una app que hiciera exactamente lo mismo que hace hoy en día Uber, pero para genios, para tutorías. Nos dimos cuenta que no, que simplemente el modelo de negocio que habíamos elegido y con el que habíamos validado la idea no era el mejor bajo el cual podíamos estar operando, y fue esta parte donde tuvimos que ver y aprender de decir: ¿sabes qué? Estábamos como caballos, que sólo estábamos viendo hacia un lado y tapados de los ojos. Dijimos: hay que dar pasos para atrás. Realmente ya validamos la idea. No validamos el modelo de negocio, lo que se validó es que sí hay gente que quiere aprender y sí hay gente que quiere enseñar. Validamos que podemos conectar estas personas para que aprendan y se enseñen juntos. Pero tal vez el mercado universitario es muy complejo como para simplemente estar enfocado en ello. Entonces vimos que podíamos enseñar también idiomas, la parte de arte, la parte de código. Fue este momento donde tuvimos que aceptar que teníamos que hacer algo diferente, que nuestra plataforma la teníamos que arrancar otra vez desde cero. Porque la plataforma que antes teníamos te hacía un match tal cual como Uber. Ahora tuvimos que optar por un modelo muy llamado o conocido por Airbnb, que es el marketplace. Entonces fue esta parte donde tuvimos que rediseñar desde cero la estructura de la empresa, hacer nuevos roles dentro de la empresa, nos dimos cuenta que es muy importante que cada quien tiene que estar en lo que más le apasiona. Si antes yo fungía como la parte de director de la empresa y me cambié más bien a las relaciones y a la parte de difundir y el growth hacking, fue porque nos dimos cuenta que cada uno de nosotros tenía un mejor desempeño en las cosas que realmente nos apasionaban, y no en las que desde un inicio cuando no sabíamos mucho de emprender y sobre cómo manejar una Startup, que si bien nos pusimos títulos por llenar nuestras tarjetas de presentación. Entonces fue ahora sí que rediseñar desde cero la empresa, y el poder aceptar la mentoría que pudimos obtener. Todo esto se llevó a cabo gracias a que nosotros fuimos finalistas de una competencia en el MIT, que fue el MIT Latin American Startup Competition, y ahí nos dimos cuenta gracias todo el mentoreo que recibimos de emprendedores, tanto de MIT como de Harvard, y gente de Argentina por parte de NXTP Labs, que nos dijeron: ¿saben qué? Su modelo de negocio es muy bueno, pero podrían estar operando de una forma más eficiente. Es el hacer caso a esta gente que ya tiene experiencia y no hacer oídos sordos a los buenos consejos. Siempre va a haber gente que te va a decir que las cosas no se pueden hacer. Esa gente hay que aprovecharla para impulsarte y para seguir adelante. Pero también es bueno aceptar que uno no está en la mejor condición y tomar lo bueno de quien viene.

-Roberto Ibarra: Rogelio, está increíble esta historia. Esa parte de cómo separas tú lo que es la idea y el modelo de negocio, cómo son cosas distintas, y esto para que quede muy claro con nuestros Vidapreneurs, que muchas veces uno está haciendo un emprendimiento y dices: híjole, parece que sí está teniendo aceptación, pero por alguna razón no estoy haciendo dinero. ¿Por qué no estoy haciendo dinero? Puede ser muy diferente la razón de por qué no se está haciendo dinero de si en realidad hay personas que quieren que se resuelva ese problema. Entonces es muy importante como tú lo hiciste, tener muy separadas en la mente estas cuestiones de que una cosa es la idea o el problema a resolver, y otra cosa diferente totalmente es cómo va a hacerse el modelo de negocio alrededor de resolver este problema para poder sustentar este emprendimiento. Ahora Rogelio, platícanos un poco cómo fue ese momento de que tú estabas en esto, como lo dijiste, en esta situación del ya casi, ya casi. ¿Te acuerdas de ese día en el que llegaste y dijiste: hasta aquí? ¿Cómo fue ese justo momento donde decides: tenemos que cambiar todo y lo tenemos que hacer ya?

-Rogelio Barragán: Mira, fue justo el día que regresé después de andar en Boston una semana. Yo llegué, desde ahí platicaba con mis compañeros de MiGenio, y les comentaba toda la retroalimentación que teníamos, porque nosotros íbamos con la idea de sacar el primer lugar. Nos sentíamos ahora sí que muy afortunados porque de más de 500 solicitudes y gente de NBA, gente de toda Latinoamérica estábamos en los 10 últimos. Dijimos: ahora sí nos la ganamos. Fue ese momento donde aprendimos más y ganamos más de la mentoría que recibimos, que no te miento. A mí cuando me decían: tú lo que llamas Startup no es una Startup, es un proyecto. Es algo de escuela. Fue ese momento en el que yo sentí que todo nuestro esfuerzo de más de un año y medio, la gente que estaba de lleno en todo el ámbito de las Startups ni siquiera nos consideraban como una, fue como pensar y decir: realmente lo que estamos haciendo está bien, o realmente deberíamos de seguir. Claro que vino una desilusión inmediata, donde yo les marqué a mis cofundadores y sí les dije: ¿saben qué? Me dijeron esto y esto, y que si no cambiamos la forma de hacer las cosas, hasta ellos mismos se van a aventar en un modelo de negocio parecido al nuestro. Claro que la gente lo dice para motivarte y decirte: ¿sabes qué? Lánzate y hazlo. Creo firmemente que si tú vas por la vida contando tu idea, no va a haber alguien que no tenga nada que hacer y se ponga a hacerla. Pero sí fue esta motivación que nos dijeron de: lo que tú haces es un proyecto de escuela. Realmente si quisieras crecer y ser una Startup tendrías que tener escalabilidad, convertibilidad, y fue este momento donde dije: o nos ponemos las pilas o mejor aquí lo dejamos. Porque sí está padre salir en concursos y contarle a nuestros amigos, que la gente nos ubique como los emprendedores. Pero vamos haciendo algo que realmente sea algo de qué sentirse orgullosos. No nada más como llaman por ahí, Startups de concurso.

-Roberto Ibarra: Rogelio, muchas gracias por compartir todo esto. Esos conceptos que el emprendedor siempre tiene que traer muy en mente. Es tal y como tú lo dijiste, cómo convertir esto de un proyecto, de una idea a en realidad una Startup o algún emprendimiento. Empiezas a tener tú a través de estas mentorías este acceso a estos nuevos conceptos e indicadores que tienes que traer en mente, como cómo medir la escalabilidad, cómo obtener mi tasa de conversión, cómo mido la adquisición de mis usuarios, y empiezas a tener todo esto en mente, que son estos botoncitos o palanquitas con las que tienes que estar jugando para poder ajustar tu emprendimiento. Ahora Rogelio, vamos a regresar un poquito más atrás en el tiempo. Cuéntanos en qué momento se te ocurrió. Vamos a regresar a la primera versión de MiGenio, cuando estabas en este marketplace. Antes del marketplace, que estabas todavía conectando profesores con alumnos, ¿cómo se te ocurre la idea de crear este emprendimiento? ¿Qué estabas pensando? ¿Cuándo te llega este momento en que dices: ¡ajá!, tenemos que simplificar la manera de conectar personas con tutores o con genios? Cuéntanos esa historia, por favor.

-Rogelio Barragán: De hecho, esta historia es parte de cómo empiezan todos nuestros pitch. Era un viernes por la noche, y yo estaba estudiando para un examen de matemáticas financieras que tenía el lunes a primera hora. Estaba con mis apuntes, estaba viendo videos en YouTube, estaba preguntándole a mis amigos si alguien me podía ayudar para estudiar, porque como yo tenía beca, actualmente tengo beca, me tiene que ir bien. Me di cuenta que mis amigos no me querían hacer caso porque era fin de semana, y querían fiesta. Que si bien un video de YouTube te enseña, es muy limitado. Te basas simplemente en el ejercicio que te pusieron ahí. La gente me decía: es que Roger, es tu culpa. Quieres estudiar días antes de tu examen y en fin de semana. ES donde realmente yo me puse a pensar y dije: no. Realmente no es mi culpa, porque yo durante la semana intentaba agendar asesorías con mis profesores en la universidad, y por uno u otro motivo o yo tenía que hacer algo, tenía clase o proyecto, o porque el profesor sólo daba una clase en la universidad, era muy difícil conseguir la asesoría con él. Después quise ir a un centro de regularización, y si bien la atención era buena, éramos muchos alumnos. Los grupos eran mínimo de ocho personas, y resultaba ser caro para el tiempo que me podían ofrecer nada más para mí. La otra parte fue que empecé a buscar en El Sol ofertas. Empecé a buscar en internet tutores privados, y me resultaba ser muy caro. Querían que yo fuera a su casa, y no tenían ninguna reseña sobre ellos. Entonces dije: realmente hay un problema muy grande, que es que cuando buscas a alguien o que quieres aprender algo, no está nada sencillo querer encontrar a esta persona indicada. Le comenté esto a dos de mis mejores amigos, a Iñaki y a Mauricio, con quienes ya había hecho negocios antes, y juntos llegamos a MiGenio. No sabíamos si iba a ser una Sección Amarilla, si íbamos a poner una escuelita, sino qué íbamos a hacer. Pero sabíamos que había un problema, y que muchísimos estudiantes, tanto de universidades como de prepas estaban pasando bajo el mismo problema. Que estaban bajo la misma situación. Tan así fue, que como validamos nuestro primer modelo de negocio fue que hicimos una landing page, una página muy sencilla donde la gente entraba, nos ponía en qué necesitaban ayuda, de qué escuela eran, y cuáles eran sus datos de contacto. Durante los primeros cuatro o cinco meses, vendimos más de $100,000.00 en puras asesorías. Entonces fue donde dijimos: realmente hay un problema, lo estamos solucionando, y hay que formalizar esto. Fue donde ya nos metimos a todo un proceso de aceleración, de crear una Startup formal. Empezamos a aplicar a muchísimas convocatorias de incubaciones, y así creció MiGenio.

-Roberto Ibarra: Ahora Rogelio, cuéntanos un poco esta parte de la incubación. Desde que tú empezaste a crear este emprendimiento, ¿tenías en mente incubarte? ¿Es algo que tú querías hacer?

-Rogelio Barragán: Pues sí y no. Sí en la parte de que yo antes estudiaba una carrera que se llamaba Creación y Desarrollo de Empresas en el TEC de Monterrey, que básicamente es estudiar emprendimiento. Yo ya traía muy en mente o muy fresco modelos de negocios, para validar, el lean canvas, business model canvas. Mucha teoría, pero traía poca práctica. Cuando sacamos mi genio, lo primero que quisimos hacer fue aplicar a muchísimas convocatorias. Dentro de ellas 500 Startups México, que acaba de volver a abrir. Aplicamos a la incubadora del TEC de Monterrey, donde quedamos aceptados, y tuvimos la suerte de que dentro de un evento, íbamos mucho a eventos de pitchar para darnos a conocer a la gente. En un evento que se llamaba el Investors Day Club, organizada por AMEXCAP, ganamos el evento o la noche de pitch como la Startup más prometedora a ser invertible, y llamamos la atención de un grupo que se llama Innohub Guadalajara. Innohub Guadalajara es una aceleradora y un venture binder en la Ciudad de México, se acaban de ir para allá, donde estaban buscando armar su primer batch o su primer full de Startups para llevar a un proceso de aceleración. Al mismo tiempo teníamos la oferta de entrar a la incubadora del TEC de Monterrey. Entonces ahí algo muy clave fue el separar qué es una incubadora y qué es una aceleradora. Una incubadora te ayuda mucho a definir tu modelo de negocio, a validar tu idea, a estructurar tu empresa, y es más teórico. Es más como las bases de. Una aceleradora lo que hace es que ya cuando tienes un modelo de negocio y traes una validación, como que aceleran tu proceso de crecimiento, y al mismo tiempo aceleran tu proceso de fracaso. Porque lo que quieres es aprender rápido y equivocarte rápido del mismo modo. Entonces sí fue algo que queríamos tener, pero no sabíamos por dónde hacerle. Entonces fue ir picando en varios lados, obtener la mejor retroalimentación en las propuestas que cada diferente institución nos ofrecía, y al final nos terminamos lanzando por un proceso de aceleración. Porque ya no estábamos en la etapa de una incubación.

-Roberto Ibarra: Oye Rogelio, cuéntanos un poco de esta primera versión, esta primera landing page que hiciste, donde dijiste que al final fue una validación que se pudo hacer, y obtuviste estos 100,000 pesos de ventas. ¿Hiciste algo de marketing en ese momento para esa landing page?

-Rogelio Barragán: Todo lo que hicimos fue de boca en boca. Haz de cuenta que lo primero que hicimos fue que nos pusimos la meta de que tenemos que contarle a diez diferentes de nuestros amigos, los tres cofundadores, que existe MiGenio, y hay que ver qué respuesta tenemos de ellos. Entonces de estas treinta primeras personas que contactamos, siete personas fueron las que se interesaron en MiGenio y solicitaron un servicio. No te miento, 25 personas seguramente nos dijeron: ah, sí, tu idea está muy padre. Pero uno no come de saber que la idea está padre. Uno necesita ventas para validarlo. Hay un dicho muy famoso que es: put your money where your mouth is. Pon el dinero en tu boca. Dime que sí, que te late y que quieres apoyar mi idea comprándome. No nada más me digas: ah sí, está padre. Porque mucha gente cree que validar es: oye, ¿pagarías 50 pesos por unos tamales que se calientan solos? No pues sí. ¡Ah, ven! Ya. Hay que hacerlo. No. Realmente eso qué. Dame los 50 pesos. Todavía no los tengo, pero cuando los tenga te los voy a dar. No, es que no sé qué. Es ahí cuando dices: validar no es simplemente hacer preguntas al aire, sino uno valida con dinero, o con nuevos usuarios. Fue esta parte donde al principio todo lo que hicimos fue de boca en boca. Fueron estos primeros treinta usuarios, y luego hicimos un programa de referidos donde le invertimos un poco de nuestro dinero y le decíamos a la gente: ¿sabes qué? Imitando un modelo muy similar al de Uber, ¿quieres ganarte una asesoría? Regálale una asesoría a una persona. Entonces ya Juan le decía a Roberto: Roberto, probé MiGenio y me fue muy bien, saqué diez en mi examen. Ya Roberto se animaba a pedir una asesoría, y Juan ganaba más horas extras a favor. Esto fue algo que nos ayudó muchísimo a crecer.

-Roberto Ibarra: Rogelio, muchas gracias por compartir todo esto. Está súper interesante. Esta parte que quede muy clara para nuestros Vidapreneurs, esta parte de la validación. Que tal y como tú lo dices, no es mostrar interés. Es tal cual comprar. Puedes hacer una preventa, no necesariamente tiene que estar listo el servicio para venderse. Se puede vender desde antes. Esta es la parte en sí que al final valida que la gente quiere resolver este problema y quiere pagar por que se resuelva. Ahora Rogelio, vamos a avanzar un poco a la actualidad de MiGenio. ¿Cuáles son las estrategias que te han funcionado? ¿Siguen siendo las mismas que utilizaste en el landing page para llegar a esta base de más o menos mil usuarios que tienes hoy día? ¿Qué es lo que más te ha funcionado en el crecimiento aquí?

-Rogelio Barragán: Pues algo que nos funcionó muchísimo fue una que empezamos a invertir en marketing online. Pero pautas muy dirigidas. Algo que se vino aquí un crecimiento muy grande fue el darnos cuenta que nuestro usuario no es el mismo que nuestro cliente. Si bien al cabo el usuario es la persona que usa tu servicio, en este caso son los alumnos que van a la asesoría para aprender o para que les vaya bien en el examen, pero el cliente realmente es el papá que le está dando el dinero al chavo para que le vaya bien, o es el papá que quiere mantener al hijo ocupado durante las tardes. O es el papá que quiere regularizar a su niño. Entonces fue cambiar toda esta idea de marca que teníamos, porque antes en MiGenio lo que nos sirvió mucho y vimos en un taller en la aceleración fue: hoy en día las marcas son como personas. Antes las empresas te decían: soy la mejor rasuradora del mercado, y la gente te lo creía, te hacía caso. Pero hoy en día tú estás a dos clics de saber si realmente lo que te dice una campaña publicitaria es cierto o no. Porque te puedes meter a ver reseñas, porque te puedes meter a comparar productos, y lo que nosotros vimos es que hoy en día las empresas tienen que ser como personas, y tienen que simpatizar con la idea de a quién le está hablando. ¿Para qué? Para que la persona se sienta identificada y quiera comprar o quiera usar tus servicios. Entonces al principio lo que teníamos era una publicidad muy fuerte hacia estudiantes. Haz lo que te mueve, aprovecha tiempo, hoy es el día. En vez de que pases cinco horas macheteando un libro, mejor estudia dos horas con un genio y esas tres horas extras sal de viaje, pásatela con tus amigos. Ese era el tipo de comunicación que manejábamos antes. Lo que hicimos hoy en día fue que hicimos un MiGenio más serio, un MiGenio más responsable, un MiGenio profesional, en el cual tanto le habla a un padre de familia y le da confianza para que su hijo vaya a una tutoría con un maestro o con un alumno destacado, como a los alumnos les hablamos en un tono relajado, pero al mismo tiempo profesional, donde les hacemos ver que el usar nuestros servicios les va a beneficiar. Tan así es, que dentro de nuestros números hemos levantado en general o en promedio un 48% las calificaciones de nuestros usuarios. Hemos salvado alrededor de unas 70, 75 becas de chavos que son muy buenos para el fútbol, para el basquetbol en las universidades, pero que no son tan buenos para los libros. Entonces buscamos mucho el apoyar a este tipo de comunidades y estos nichos. Entonces esta técnica nos ayudó muchísimo, porque realmente llegamos al mercado que nos necesitaba. Este pequeño nicho que morían o que necesitaban a MiGenio, y que no sabían que lo necesitaban. Pero cuando nos vieron, nos utilizaron enseguida. Estas fueron dos de las estrategias que más nos han funcionado. El cambiar la personalidad de la marca, el buscar nichos, y la otra es el crear grupos de personas que se identifiquen con tu marca. ¿Qué hicimos para esto? Hicimos un grupo de embajadores en cada universidad. Actualmente en Guadalajara estamos en el TEC, en el ITESU, en la UP, en la Autónoma, en la UNIVA, UDG, entre otras muchas universidades. Entonces lo que hicimos dentro de ellas fue buscar embajadores que fueran la imagen y voz de MiGenio dentro de la universidad. Tenía que ser este chavo cool que se llevaba con mucha gente, pero al mismo tiempo responsable. Que tenía buena relación con la universidad y los maestros. Entonces el tener ese tipo de personas trabajando como embajadores dentro de las comunidades nos sirvió muchísimo, porque impulsaban tanto programas de referidos como el regala una hora y gana una hora a favor. Como el recomienda un genio y gánate crédito a favor dentro de la plataforma. Eso fue de lo que más nos ha funcionado.

-Roberto Ibarra: Rogelio, muchas gracias por compartir todas esas estrategias de crecimiento que has utilizado y que te están funcionando. Ahora te voy a pasar a una sección de preguntas un poco más rápidas, donde el objetivo es entender más bien como funciona tu mente como emprendedor y ahora no tanto tu emprendimiento. Entonces tómate un poco menos de un minuto para estas respuestas. La primera pregunta Rogelio es: inicialmente a ti, ¿qué te detenía a emprender?

-Rogelio Barragán: Yo creo que el miedo a que es algo nuevo, el miedo a que nuestro primer emprendimiento ya formal iba a ser a los 19 años, y el miedo a que estás chavo, sientes que no sabes nada y que si vas a pedir ayuda o te le quieres acercar a alguien, te van a batear. Te das cuenta que no, que realmente es una ventaja, algo totalmente a favor. Porque estando tan chavo no tienes compromisos como mantener a una familia, mantener a una casa. O a lo mejor si eres privilegiado te pagan la universidad, tus papás te ayudan con eso. Entonces es una ventaja que tienes muy grande que tienes por arriesgar, y nada que perder. Entonces en vez de verlo como malo, como que soy chavo, no sé nada y estoy verde, más bien es algo bueno. Tengo mucho que aprender y nada que perder.

-Roberto Ibarra: Rogelio, a lo largo de tu trayectoria como emprendedor, ¿cuál ha sido el mejor consejo que has recibido?

-Rogelio Barragán: Este consejo nos lo dijo José Luis de Alba, uno de nuestros mentores, inversionistas y gente que nos ha apoyado desde un inicio. Nos dijo: ¿saben qué? Ustedes no se pongan nerviosos, no sean impacientes porque no pueden bajar la inversión, porque no pueden bajar el dinero. El dinero llega cuando uno está listo. Cuando la empresa esté consolidada, cuando la empresa esté en su mejor momento y las cosas estén funcionando, el dinero va a llegar solito. Ustedes por ello no se preocupen. Tal cual, ahorita estamos en un proceso de bajar inversión, y llegó porque ya estamos en el momento adecuado donde MiGenio puede crecer y puede ofrecer lo mejor tanto para el inversor como para nosotros.

-Roberto Ibarra: Rogelio, ¿qué hábito crees tú que contribuye a tu éxito personal?

-Rogelio Barragán: Yo creo que el ser hasta cierto punto medio terco. El no rendirse tan fácil, el decir: sí se puede. El descubrir en vez del esto no se puede, el cómo sí podemos hacerlo. Creo que es algo de lo que más nos ha servido. No darnos por vencidos. Porque si bien es muy conocido que las Startups o cualquier empresa pasa por este valle de la muerte al año y medio o dos años, que es justamente por donde estamos ya en la última etapa creo de transitar esto, es el no darse por vencidos. Si los números te están dando algo bueno, pues no desilusionarse y siempre tener a alguien dentro del equipo que esté fuerte y que esté impulsando al equipo. Que no nos deje caer a todos.

-Roberto Ibarra: En tu quehacer diario como emprendedor Rogelio, ¿tú personalmente utilizas alguna herramienta digital, algún sitio web o alguna app que crees que le pueda servir a otros de nuestros Vidapreneurs?

-Rogelio Barragán: Pues a mí me gusta mucho y estoy perfilado hacia el área de diseño. Me gusta mucho la parte de diseño gráfico, y hay un sitio web que se llama Vecteezy. Ahí la gente puede conseguir vectores o diseños, ilustraciones gratuitas que pueden usar como plantillas para sus flyers, para sus posters, para sus imágenes. Este lugar de Vecteezy, hay otro que se llama vectorizados.com, y ya. Esos son los sitios que yo suelo usar, y me han servido de mucho porque la parte del diseño gráfico, la pauta publicitaria y demás suele ser algo muy caro. La parte creativa. Con estos sitios uno se puede ayudar y disminuir los costos.

-Roberto Ibarra: Excelente, Rogelio. Estas recomendaciones y este sitio van a estar aquí en las notas del programa. Ahora Rogelio, si sólo nos pudieras recomendar un libro o una película para nuestros Vidapreneurs, ¿cuál sería y por qué?

-Rogelio Barragán: Yo recomendaría un libro que se llama “Delivering Happiness”. Es la historia del fundador de Zappos. Zappos es un marketplace pero de calzado online, y este libro de “Delivering Happiness” habla mucho sobre cómo las empresas deben siempre de enfocarse en brindar el mejor servicio al cliente, porque ahora sí que un cliente feliz te va a recomendar con dos, tres personas. Pero un cliente que no fue satisfecho con tu servicio o tu producto te va a quemar con 15. Entonces este libro es muy bueno, porque también menciona o hace énfasis en que como empresa debes de identificar cuáles son tus actividades core, o lo que hace que puedas operar realmente, y cómo hay veces que por tener miedo a la operación o por que los tiempos son limitados, o incluso el presupuesto, queremos outsourcearlo. Queremos conseguir otra empresa que lo haga por nosotros. Hay actividades que tenemos que hacer nosotros mismos. Que si bien son más laboriosas o más tediosas, estas actividades nos pueden llevar a no entregar un 100%, sino un 200 o un 300% de satisfacción a nuestros clientes. Entonces “Delivering Happiness” es muy bueno.

-Roberto Ibarra: Excelente. Este libro va a estar aquí en las notas del programa. Ahora Rogelio, te voy a llevar a una situación hipotética en la que están muchos de nuestros Vidapreneurs. Que son estos emprendedores que están esperando nacer, o que acaban de nacer y están esperando crecer. Entonces imagínate que por algún evento catastrófico te quedas sin tus emprendimientos actuales y amaneces sólo con 500 dólares y una laptop. ¿Qué harías tú en los próximos siete días?

-Rogelio Barragán: Tal vez lo primero que haría sería buscar rápido alguna problemática que estuviera yo teniendo en ese momento. Me imagino que si por la catástrofe hay gente igual que yo en la misma necesidad, buscaría a lo mejor hacer una landing page. Soy fan yo de hacer landing pages para todo. No te gastas más de 15 dólares más tu hosting, 20 dólares yo creo, y el dominio ponle otros 5 dólares. Ya te gastaste 25 dólares, 30 dólares. Pasar un día a lo mejor diseñando una página, y tratar de vender algún servicio de la problemática actual sobre esta catástrofe. Siempre se me ha facilitado encontrar el negocio dentro de conectar a personas. Entonces buscaría a lo mejor crear alguna idea con esta página, y el demás dinero dedicárselo a pura pauta o a pura publicidad dentro de la misma página. Si bien creo que si tenemos un 100%, hay que dedicarle 90% a descubrir el problema y el know how, y el 10% a la implementación de.

-Roberto Ibarra: Súper interesante esta parte para compartirla de nuevo con nuestros Vidapreneurs. Esto que comentas de 90% del tiempo a encontrar el problema, y 10% a hacer esta solución. Rogelio, antes de despedirnos por favor danos un último consejo y la manera más fácil de contactarte.

-Rogelio Barragán: Yo diría acérquense a instituciones de gobierno. Nosotros nos hemos acercado últimamente al IJALDEM, al Instituto Jalisciense del Emprendedor, donde hemos recibido muchísima vinculación. La gente cree que acercarse con gobierno, con instituciones es simplemente para ir y bajar dinero a fondo perdido, y no. Realmente el acercarse a lugares como este es para que te vinculen y para que te conecten con gente que posteriormente te puede invertir, que se puede sumar a tu equipo, que te puede ayudar con difusión, o simplemente porque conoces a alguien que más adelante puedas hacer negocio con él. Entonces uno, yo diría acérquense a instituciones como esta, y dos, no tengan miedo a pedir ayuda. Porque la gente más importante y la gente que vemos en puestos directivos o creadores de empresas y que les está yendo muy bien, realmente es gente que tiene hambre por compartir este conocimiento, y que si están haciendo un cambio es porque quieren ver un cambio general, o reflejarlo en más personas. Entonces acérquense a pedirles un consejo, no tengan miedo a ir y llevarles su tarjeta de presentación y contáctenlos, porque estas personas les van a enseñar lo que en la escuela y lo que en la vida diaria no se ve. La forma más fácil de contactarme puede ser tanto por Twitter como por Facebook. Estoy como Roger Barragán o a través de nuestras páginas de MiGenio, que es migeniomx, tanto en Facebook, Instagram y Snapchat. Por ahí nos pueden escribir y me puedo poner yo en contacto con ustedes.

-Roberto Ibarra: Rogelio Barragán, fundador de MiGenio. Muchas gracias por compartir tu historia aquí en Vida Entrepreneur, que estamos seguros le dará vida a nuevos emprendedores.

-Rogelio Barragán: Gracias a ti. Gracias por el espacio.

Gracias Vidapreneurs por escucharnos una vez más. En nuestro siguiente capítulo conocerán a otro emprendedor exitoso que comenzó como todos nosotros; sin nada. Suscríbete a nuestro podcast en iTunes para que no te pierdas ningún episodio. Visita nuestra página web, vida-e.com para consultar la información que escuchaste hoy y acceder a otros recursos. Dale vida a tu emprendimiento hoy, utiliza el mismo servicio que por más de 5 años hemos usado para hospedar nuestras páginas web. Entra a http://vida-e.com/hospedaje y obtén un 60% de descuento en tu primer año de hospedaje.