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279 - Dídac Sánchez
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Emprendedor exitoso #279 - Dídac Sánchez

Escucha la entrevista

279 - Dídac Sánchez

9 emprendimientos a los 23 años

Referencias

-Emprendimiento

Legisdalia, Eliminalia, Enadwords Group, Detectivalia, 4YEO software, Grabalia, Season Group, International Donors, Subrogalia

-Herramienta

iCloud

-Libro o película

Libros: ‘El Secreto del Éxito’ y ‘La Experiencia Subrogalia’ de Dídac Sánchez; ‘Padre Rico, Padre Pobre’ de Robert Kiyosaki

-Contacto

Sitio web: didacsanchez.com; Facebook, Twitter, Instagram

Recomendaciones

Entrevista

-Roberto Ibarra: ¡Hola, vidapreneurs! ¿Cómo están? Roberto Ibarra aquí con ustedes. Recuerden que mi correo es roberto@vida-e.com. El día de hoy estamos con un emprendedor que a su corta edad de 23 años fundó ya 9 empresas. Las voy a enlistar aquí rápidamente: ’Legisdalia’, un despacho de abogados; ’Eliminalia’, se dedican a vigilar y eliminar tu presencia en internet; ’Enadwords Group’, se enfoca al marketing y a la publicidad; ’Detectivalia’, enfocada a la ciberinvestigación y certificación de contenidos en internet; no sé cómo lo pronuncia él, ‘4YEO software’, un programa que permite encriptar cualquier texto sin que sea posible su desencriptado; ’Grabalia’, una aplicación dedicada especialmente a la grabación y certificación de las llamadas telefónicas; ’The Season Group’, especializada en captación de clientes, consumidores finales de electricidad; también ’International Donors’, especializada en la selección de donantes de óvulos para clínicas de fecundación ’in vitro’; y ’Subrogalia’, un equipo de profesionales concientizados en la dificultad que supone para determinadas personas cumplir el sueño de ser padres. También es autor de 2 libros: ’El secreto del éxito’ y la ’Experiencia Subrogalia’. Ha sido reconocido por el ‘Premio joven talento empresarial 2016, la ‘Medalla Europea al mérito en el trabajo 2016’ y el ‘Premio a la excelencia profesional 2015’. Está hoy con nosotros Dídac Sánchez. Dídac, ¿cómo estás hoy?

-Dídac Sánchez: Muy bien, gracias. Un placer estar con vosotros, Roberto.

-Roberto Ibarra: Muchas gracias, Dídac, por estar aquí con nosotros. Cuéntanos tú normalmente en qué parte del mundo te encuentras trabajando.

-Dídac Sánchez: Me encuentro en Barcelona, en este caso en España. Aquí tengo lo que son las oficinas centrales y luego tengo oficinas en México, Rusia, Ucrania, Estados Unidos. Estamos también abriendo ahora y firmamos un poquito expandiendo el negocio.

-Roberto Ibarra: Excelente. Dídac, cuéntanos, tú cuando vas a una fiesta o a algún evento y te preguntan a qué te dedicas, ¿cómo explicas tú esto?

-Dídac Sánchez: Les voy a contar una anécdota, que es algo bastante real. Alguna vez me han preguntado a qué te dedicas y con tal de no tener que explicar al 100% desde el principio a qué me dedico porque mucha gente a veces no lo termina de comprender, digo que soy estudiante. Así evito tener que dar y explicar a qué me dedico. Pero es cierto que alguna vez he explicado y cuando lo digo, simplemente digo que soy empresario, un joven empresario que a una corta edad ya empezó con los negocios. Los negocios, en este caso, han ido a una velocidad realmente grande.

-Roberto Ibarra: Excelente, Dídac. Ahora vamos a pasar a la sección de cómo se te ocurre fundar estos emprendimientos. ¿Tienes ya algún método o momento? ¿O cómo te llega esta inspiración? ¿Cuándo tú dices: “Ajá lo que vamos a hacer es un despacho de abogados” y empiezas a hacerlo? ¿Cuándo te llega después la inspiración de: “Ajá, lo que tenemos que hacer es vigilar el contenido de empresas en internet y eliminarlo”? Yo me imagino que esto debe servir mucho para políticos si quieren eliminar su pasado o un joven. Pero ¿cómo te llegan estas inspiraciones y estos momentos ’Ajá’ y tú decides hacer algo al respecto? Cuéntanos, por ejemplo, alguno de ellos en particular y si ya tienes algún método para replicarlo.

-Dídac Sánchez: Nunca digo que haya un método específico para encontrar el negocio perfecto en el momento perfecto. Eso es prácticamente imposible. L as empresas o negocios que he ido montando siempre han sido un poquito por experiencias propias. En el momento, por ejemplo, que fundo ’Detectivalia’, en este caso, una empresa de detectives privados, la monto por una experiencia personal. Me obligo a contratar a un detective y digo: “Oye, esto puede ser un negocio interesante". Inicio en ese negocio. Así, un poquito más con los demás. Siempre ha sido bien porque he vivido la experiencia de decir: “Oiga, necesito este producto y creo que es un producto bueno y creo que es un producto que genera necesidad", o bien lo he leído en prensa o en algún periódico. Intento leer muchísimo la prensa porque a veces de un comentario, de una entrevista de una persona desconocida puedes sacar realmente una gran idea. Y una idea que nadie ha visto, de repente tú la ves.

-Roberto Ibarra: Dídac, por ejemplo, en esta historia que comentas de ’Detectivalia’, tú lo que detectas -entiendo- es un problema o necesidad que tú tuviste, pero cuando buscaste cómo resolverla ¿detectaste que no se resolvía bien el mercado o dices: “Estos son mercados tan grandes que siempre hay espacio para alguien más"? ¿O qué es, al final, lo que te lleva a meterte ahí?

-Dídac Sánchez: Detecto un poquito siempre, un ‘pack’ de todo, es decir, el sabor de boca con el que me quedo en el resultado final y el sabor de boca cuando voy a firmar esos... cuando voy a pedir esos servicios y voy a firmar ese contrato y de que esos servicios van a ser lo que te han prometido ser. Es cierto que veo cómo realmente la mayoría de empresarios o la mayoría de gente autónoma que se ve que, al ofrecer un servicio, no termina de cuidar el detalle; no termina de cuidar esa cosa que te están vendiendo. Digo: “Oigan, creo que puedo hacerlo mejor. Creo que pudo mejorar el producto". Eso no quiere decir que no exista competencia. Existe competencia, pero el mercado, en este caso, es grande. Si lo puedes hacer mejor, pues creo que hay posibilidades. En este caso, pues oye, aquí estamos y de momento bien.

-Roberto Ibarra: Digamos que lo que ves es, como dices, estos mercados grandes donde tú ves la oportunidad de hacerlo un poco mejor. ¿Es así? ¿Lo podríamos resumir así?

-Dídac Sánchez: Sí, correcto.

-Roberto Ibarra: Ahora, danos una idea de tu indicador de atracción. ¿Cuántas personas están trabajando contigo hoy en día en todos tus emprendimientos?

-Dídac Sánchez: A fecha de hoy habrá unas 70 personas trabajando. Este año, a partir de 2017, empiezo de nuevo a contratar más personal y es un equipo bastante importante para mí. Estamos trabajando muy bien, la verdad.

-Roberto Ibarra: Dídac, ahora vamos a pasar a una sección donde aquí platicamos siempre que 9 de cada 10 emprendimiento van a fracasar; pero cómo el emprendedor se comporte ante estas situaciones difíciles es lo que va a definir el éxito posterior del emprendedor. En esa tónica, Dídac, por favor, llévanos a la historia de tu peor momento como emprendedor, la situación que más te ha dolido a la fecha. Llévanos a revivir ese momento contigo, por favor

-Dídac Sánchez: Es complicado, la verdad. Son momentos en los que un emprendedor puede sufrir mucho. En este caso, en mi historia particular siempre digo que un éxito esconde siempre un fracaso, esconde una historia. Cuando alguien se adelanta a contar esa historia y esa historia no la cuenta bien, genera dolor, daño. En este caso, yo me he encontrado con situaciones muy diferentes en mi vida. Una de ellas ha sido la típica de cuando la gente cuenta tu historia de cómo empezaste en los negocios, a medida que van contando esta historia, se van inventando argumentos, no concretan la historia y generas que la gente de tu alrededor de repente desconfíe de todo lo que haces. Dicen: “Oye, pues Dídac Sánchez no es Dídac Sánchez", “Oye estas nuevas empresas no son nuevas empresas", “Oye, el dinero que facturan no lo facturan", “Dídac Sánchez, no es Dídac Sánchez". Entonces ¿quién soy? Ahí nos inventamos una historia, una historia que justifique, que eso que tú no has podido conseguir y otro sí lo ha conseguido, es como es. Eso es lo que realmente te puede llegar a hacer más daño. A mí, de hecho, me dedicaron, en este caso, 2 artículos de prensa que luego he ganado en los tribunales, en juzgado en este caso, que es donde yo he querido resolver este tema. Pero uno de estos artículos de prensa... de repente un día me levanto tan normal, tan feliz y me encuentro un artículo de prensa donde dices que Dídac Sánchez no es Dídac Sánchez. Todo lo que hay es mentira y todo es malo. Empiezo a indagar con mi equipo y nos damos cuenta que la persona que escribe este artículo de prensa no es periodista. Nos damos cuenta de que esta persona que escribe un artículo de prensa fue un antiguo emprendedor que no le funcionaron bien los negocios y que él mismo se destaca como un emprendedor rabioso. Mal, mal, ¿por qué? No podemos echar a la tierra. es decir, no podemos destrozar el éxito de otras personas, los sueños de otras personas porque a nosotros no nos haya funcionado. Es bonito que a la gente le vaya bien; que la gente pueda cumplir sus sueños; es bonito que la gente tenga éxito. Yo prefiero compartir ese éxito más que derrotarlo.

-Roberto Ibarra: Claro. Para el otro lado, como comentan, es no odies el éxito, mejor úneteles. Es mucho más productivo y fructífero para todos.

-Dídac Sánchez: Totalmente correcto. A mí me escriben a diario emprendedores de México, Ecuador, Bolivia, España, Estados Unidos, de muchísimos sitios. Cada emprendedor tiene un sueño, una visión y quiere compartir contigo ese momento y quiere que tú le ayudes a conseguir ese objetivo. Si por cada historia que él me cuenta yo lo primero que hago es pensar “¡Menuda mierda de historia! Esto no va a llegar a ningún lado", o no le doy ese apoyo, ese a poyo, a veces, puede ser tan simple como escucharle 5 minutos y decirle: “Adelante, vas a conseguirlo". Si yo no le doy este cariño, lo más seguro es que este emprendedor no llegue nunca a nada. O si llega, llegue con esos sentimientos de frustración de: “Nadie me ha querido apoyar nunca". Yo creo que es importante apoyar, compartir las noticias con positivismo y con ilusión. Creo que es muy importante no destrozar, sino más bien construir.

-Roberto Ibarra: Dídac, ahora cuéntanos cómo... para entenderlo para nuestros vidapreneurs que quizá en algún momento de sus vidas reciben esta mala prensa o mala prensa de algún tipo, ¿cómo lidias tú con eso? Supongo lo lees, tienes algún sentimiento y decidiste en tu caso atacarlo en los tribunales, pero eso te afecta físicamente. ¿Vale la pena pelearlo? ¿Vale la pena invertir este tiempo, este esfuerzo en hacer esta pelea y desenfocarte de crecer tu emprendimiento?

-Dídac Sánchez: Yo cuando empiezo esta pelea, recibo... Primero cuando hago esta pelea, de repente dejo de ganar ciertas cantidades económicas porque mis negocios si rendían a un 350%, en ese momento empiezan a rendir al 120 y no al 350 que es como habíamos conseguido que rindieran los negocios. En ese momento, esas amistades que crees que van a apoyarte toda la vida dejan de apoyarte porque dicen: “Ah, tú no eres quien decías decir. He visto aquí otra cosa". En ese momento, empleados tuyos dejan de ser empleados y deciden marcharse de la compañía, iniciar otro camino. En ese momento recibo comentarios de “Mejor quédate callado. No hagas nada. Déjalo pasar. Ya pasará” y no. En ese momento, obviamente ese mismo día cuando leo estas noticias... No voy a mentir, alguna lágrima se me cayó y no era tanto una lágrima de dolor sino era más una lágrima de rabia, una lágrima de decir: “¿Por qué es tan mala la envidia? Si no he robado a nadie nunca. No he hecho a nadie nada malo nunca. No he matado a nadie. No he robado. Todo lo contrario, he generado empleo, he generado riqueza, pago mis impuestos, pago todo lo que hay que hacer para ser una persona legal y leal” y te pasa esto. ¿Qué haces ante esto? Muchas personas me decían: “No hagas nada. Déjalo pasar y ya veremos. El tiempo sitúa as cosas en su debido lugar". Sigo pensando en eso. El tiempo obviamente, sitúa as cosas en su debido lugar, pero eso no quiere decir que dejemos de luchar. Yo podía haber hecho algo muy sencillo que era “Mira, cierro las empresas, me voy a casa y ya está". No, yo decidí seguir luchando, demostrar mi historia, que el juzgado investigara, que viera que lo que realmente yo contaba y la prensa, el resto de prensa mundial, contaba era cierto y que ese artículo, ese periódico concreto estaba equivocado. Estaba equivocado porque detrás de ese periódico, detrás de ese artículo lo que había era un emprendedor furioso. Eso lo gané en los juzgados. A partir de octubre de este mismo año esos 2 artículos de prensa se retiran. Pero me ha costado un año y medio lucharlo.

-Roberto Ibarra: Dídac, gracias por compartir esto para nuestros vidapreneurs. En México siempre se dice, creo que debe ser igual en otros lugares de habla hispana, que más vale un mal arreglo, una mala solución que una buena pelea. Pero tal como nos platicas, nos has demostrado cómo al final tenías que hacer lo correcto, pelearlo y resolverlo porque te estaba afectando no solo cara hacia tus clientes sino también hacia tus colaboradores. Todo mundo empezó a dudar de ti como emprendedor, tú que eres la imagen, y tenía que resolverse. Esta definitivamente era una batalla que valía la pena pelear.

-Dídac Sánchez: Efectivamente. Pero desgraciadamente, Roberto, cuando uno tiene éxito, ciertas posibilidades que otra gente no puede permitirse, de repente el círculo de amistades que tienes es mayor porque, de repente, todo mundo se te acerca, todo mundo te dice que eres guapo, que eres bonito, que vales mucho; pero tu círculo real de amistades, el que van a llegar contigo a la boda, al nacimiento de tus hijos, ese círculo es muy reducido, Roberto. Es tan reducido que, de repente, parece que te quedas sin nadie y parece que nadie te apoya. Yo decidí seguir adelante, luchar, pero no porque el resto de personas escucharan la verdad, sino por mí mismo. Dije. “Esto es así. Esto es real. Yo quiero que la justicia lo investigue y que la justicia decida si lo que yo digo y lo que se ha demostrado es real o no es real. En este caso, la justicia ha resuelto; las cosas han quedado claras; han visto que lo que yo decía, que lo que la gente compartía de mí era real y que todo lo demás simplemente era un emprendedor furioso.

-Roberto Ibarra: Dídac, ahora vamos a pasar a una sección de cómo creces tus emprendimientos. Por ejemplo, vamos al momento de la creación de... no sé si tu primer emprendimiento todavía esté vivo o cuéntanos de entre los que tienes actualmente vivos, del primero que empezaste, ¿cómo es eso que inicias? ¿Simplemente, como nos planteaste, te llega la idea, crees que es buena oportunidad y tú puedes hacer algo mejor? ¿Cómo consigues inversión para arrancar? ¿Después qué sigue? ¿Cómo te lanzas, cómo te avientas o cómo empiezas estos esfuerzos comerciales?

-Dídac Sánchez: Engañaría si dijera que todo ha sido súper maravilloso y que todo ha ido a la primera y que todo funcionó. Me he equivocado muchísimas veces. Inicié negocios y emprendimientos que fueron a la ruina, que perdí dinero, mis ahorros; pero gracias a una idea buena, gracias a seguir aplicándote el método de trabajo y trabajar, consigues que al final una de esas empresas funcione. El dinero que generas con esa empresa te permite montar el resto de empresas. A mí, a fecha de hoy, cuando me da por montar una empresa, cuando me da por emprender un nuevo negocio, tengo ya una plantilla de trabajadores donde montar una página web, que es muy sencillo, por ejemplo, y que para mí no tiene costo alguno porque ya tengo un departamento concreto de desarrollo. A otra persona que quiere emprender un nuevo negocio, tiene que contratar una empresa que le desarrolle la página web, que le desarrolle la idea, etc. Yo todo eso ya lo tengo en mis oficinas. Cada vez que inicio un nuevo proyecto, cada vez que inicio una nueva empresa, realmente para mí el tiempo en lanzar ese proyecto, esa idea es menor al de otra persona.

-Roberto Ibarra: Dídac, entiendo que tú te has ido apalancando, has ido creando tus propias empresas que, al final del día, te dan servicio para facilitar crear nuevas empresas, nuevos emprendimientos...

-Dídac Sánchez: Correcto.

-Roberto Ibarra: ...Pero cuéntanos, por ejemplo, cuando decides crear uno de estos nuevos emprendimientos, al final del día esto te quita de tus 24 horas que tienes al día igual que todas las personas. Pero ¿cómo decides tú decir: “Voy a aventarme. Voy a irme a hacer este nuevo emprendimiento en vez de enfocar, quizá tus recursos actuales, a crecer aún más los emprendimientos que ya tienes? ¿Cómo manejas tú esta parte de la dispersión contra el enfoque?

-Dídac Sánchez: Tengo que agradecerte la pregunta, Roberto, porque es una pregunta que muy poca gente se la plantea. A veces se plantean hacer mil cosas, pero realmente el día tiene 24 horas, no hay más horas. El día tiene 24 horas contadas. Hubo un momento de mi vida que yo quería hacerlo todo. Yo quería desarrollar, ponerme en la idea, ayudar al administrativo, mandar el correo, yo quería hacerlo todo. Te das cuenta que dices: “Joder, hoy no he comido, no he desayunado y estoy a punto de irme a dormir y tampoco he cenado". Va siendo hora de empezar a delegar. Delegar significa: “Tengo una buena idea. Yo voy a trabajar en el desarrollo de la idea, pero yo no voy a mandar el correo, no voy a hacer la web, no voy a llamar, yo no voy a hacer nada de lo que antes tenía que hacer": Empiezas a delegar. Ya tengo el equipo suficiente para delegar. Es muy importante que a medida que crezcamos, no nos dé miedo a contratar a nuevas personas que se unan a nuestro equipo porque esas personas que se unan a nuestro equipo permiten que tu compañía vaya a mayor velocidad y tú vayas a otro ritmo de crecimiento.

-Roberto Ibarra: Ahora, Dídac, regresando a un emprendedor, si puedes recordar tus etapas más iniciales, ¿cómo fue cuando empezaste a contratar? ¿Ya tenías dinero? ¿Ya tenías esta liquidez para poder contratar empleados? ¿O decidiste: “Bueno me dejo de pagar y prefiero contratar a alguien porque me va a permitir crecer aún más"? ¿Cómo decides esta parte de salirte, como dices, el que hacía todo a empezar a crear tu equipo en estas partes iniciales de cualquier emprendedor?

-Dídac Sánchez: Yo empiezo en esa parte cuando necesito un abogado que me asesore, necesito un contable que me asesore, necesito alguien que me desarrolle las páginas web, como he dicho anteriormente. Todo esto, de repente, lo tengo que contratar a otras empresas. Yo me pregunto a mí mismo: “¿No sería más fácil contratar a esas personas en mi empresa para que trabajen conmigo, para que me apoyen y para empezar a hacer nuevos temas?” Ese salto que yo doy es un salto muy importante, pero también es cierto que recuerdo la primera vez cuando fui a contratar un empleado que me preguntó si mi padre iba a venir ahora. Era tan joven que no se imaginaba que yo era el jefe de mi propia empresa. Me dice: “Oye, ¿tú padre está cerca? ¿Viene ahora?” “No, yo soy el jefe". Realmente me sentí avergonzado porque dije: “Va siendo hora de dejarme barba y de ponerme un traje porque realmente se piensan que soy un niño". Realmente cuando empiezas a contratar personal es complicado, obviamente, porque no dejan de verte joven; no dejan de verte un niño y decir: “¿Reamente esta persona va a cumplir con lo que vamos a firmar ahora que es un contrato de trabajo o no va a cumplir?". Son etapas muy complicadas. Si no contamos con la poca participación y ayuda, en este caso, los bancos, la administración que no te dan financiación, que no te ayudan realmente a montar tu proyecto y te lo tienes que hacer tú solo.

-Roberto Ibarra: Ahora, Dídac cuando empezaste a contratar este abogado, ¿tú ya tenías el dinero para contratarlo o dijiste: “Va a tener que salir del esfuerzo que él aporte al emprendimiento"?

-Dídac Sánchez: Yo en el momento que me decido a contratar un abogado, algo que siempre he tenido muy dentro de mí es que toda aquella persona que trabaje conmigo, todo aquel colaborador que trabaje conmigo, se merece que yo sea puntual a la hora de pagarle porque él no deja de estar prestándome un servicio y él no deja de ser su propia idea que es darme esa oportunidad de trabajar con él. En el momento que decido contratar a ese abogado, a esas páginas, a esos departamentos para desarrollar las ideas, es un dinero ahorrado que tengo a través de servicios que yo mismo he hecho desde mi casa, desde mi propio ordenador sin oficina, sin ayudantes. Empiezo, obviamente a pagar poco a poco. En el momento que yo ya decido montar mi propia oficina fuera de casa, contratar a mi primer diseñador web, hubo meses que pagaba el alquiler tarde o que el empleado cobraba, a lo mejor, 3 días tarde. Pero gracias a rodearme de un equipo que ha confiado en mí desde el principio, todo esto se ha podido cumplir.

-Roberto Ibarra: Dídac, cuéntanos un poquito más esa parte de la confianza cuando dicen: “Llega este niño", no sé cómo se le diga en España, este chavo de 23 años, ¿cómo pueden poner su confianza, me imagino, personas que son de mucha más edad que tú que trabajan contigo en este chavo.

-Dídac Sánchez: Lo he dicho al principio de la entrevista, el tiempo sitúa las cosas en su debido lugar. Este chavo ya tiene más barba y se hecho un poco más mayor. No deja de ser un niño. Yo siempre digo lo mismo que es importante ser niño; pero es cierto que el tiempo sitúa las cosas en su lugar. La gente que ya viene a pedir los servicios de mis empresas conocen perfectamente quién es Dídac Sánchez, conocen también las historias de las empresas y confían, no por nada, sino porque no son unas empresas que hayamos montado de un día para otro. Son empresas que ya tienen su historia y tienen su recorrido.

-Roberto Ibarra: Dídac, cuéntanos cómo son para ti los primeros 80 minutos de un día laboral.

-Dídac Sánchez: Estresantes, la verdad. Es abrir el ordenador, mirar el correo electrónico y ver que de repente entran 300 correos electrónicos. Dices: “¿por dónde empezamos?” Pero empezamos abriendo el primer correo electrónico. Los primeros 80 minutos de mi día a día no son complicados, pero son ajetreados porque el típico empleado que viene con sus dudas, los correos electrónicos... Todo el mundo te necesita a primera hora de la mañana. Hay que tomárselo con un poco de humor y poco a poco para que todo salga.

-Roberto Ibarra: ¿Tienes algún método con el cual administras o gestionas el desempeño de todas estas 9 empresas? ¿Cómo le haces tú para poder estar sin estar en todos tus emprendimientos?

-Dídac Sánchez: Como he indicado anteriormente, Roberto, intento siempre estar encima de cada proyecto, pero sobre todo delegar. Delegar significa que ese proyecto que tú quieres montar se o des a la persona correcta dentro de tu empresa para que esa persona se tome ese proyecto como si fuera suyo. Obligo siempre a que me manden ‘reports’, a que me estén informando de cómo está avanzando ese proyecto para que yo pueda entrar en el momento justo también por si hay que hacer cambios.

-Roberto Ibarra: ¿Les dices cuáles son las metas? ¿Tú se las defines?

-Dídac Sánchez: Correcto.

-Roberto Ibarra: ¿Tienes un rango? ¿Cómo funciona esta parte de qué se le puede pedir a uno de tus directivos?

-Dídac Sánchez: En el momento en que paso un nuevo proyecto, paso una nueva empresa a constituir, dejo muy claro la definición de lo que va a hacer esa empresa y de lo que necesitamos. Hasta que la primera etapa de esa empresa no se ha cumplido, no paso a la segunda, no paso a la tercera, no paso a la cuarta. No por nada, pero porque mientras más información le des a ese empleado, es peor para él porque se lo está llevando todo en la cabeza y estás haciendo que lo que es la primera etapa de la empresa se vaya directamente a la tercera porque el empleado está pensando, en ese momento, en todas las etapas de una empresa y es absurdo querer subir 5 escalones de golpe. Primero hay que subir el primero, segundo, tercero, cuarto y quinto. A veces la gente intenta ir del primero al quinto. Yo intento siempre que las empresas se desarrollen por etapas y sin saltar de un escalón al quinto.

-Roberto Ibarra: Está para nuestros vidapreneurs muy claro -Dídac, muchas gracias- esta parte de cómo no solo tener la visión a largo plazo sino poder desmembrarla y hacerla en pequeños pasos, en pequeñas etapas para no perder el rumbo y poderse enfocar hacia avanzar ese camino que se quiere lograr. Ahora, Dídac, te voy a llevar a una sección de preguntas un poco más rápidas donde el objetivo ahora es entender cómo funciona tu mente como emprendedor y no tanto tus emprendimientos. En esa tónica, Dídac, la primera pregunta es: inicialmente a ti, ¿qué te detenía a emprender?

-Dídac Sánchez: ¿Qué me detenía a emprender?

-Roberto Ibarra: Correcto.

-Dídac Sánchez: Inicialmente, yo creo que nunca me ha detenido nada a emprender. Realmente, creo que desde siempre he querido emprender, desde muy jovencito. Es cierto que al principio el miedo a emprender siempre ha sido la parte económica y el hecho de si realmente va a funcionar eso que quieres montar, pero nada más. El único miedo que tienes al principio cuando vas a emprender es: “¡Uy, uy, uy! ¿Esta idea va funcionar o no va a funcionar?” Nada más.

-Roberto Ibarra: Después de 9 emprendimientos, ¿todavía te llega este miedo o ya lo ves simplemente como que igual y funciona, igual y no el siguiente emprendimiento?

-Dídac Sánchez: No. Yo creo que siempre tienes ese miedo. Porque cuando montas algo con ilusión y con cariño, quieres que funcione; pero a veces pensamos que nuestras ideas van a ser tan buenas y van a funcionar… que luego no funcionan porque nos cegamos en pensar que esa idea es la mejor del mundo y nadie la había pensado.

-Roberto Ibarra: Sí.

-Dídac Sánchez: Esto a veces es erróneo. Lo que tú piensas, a veces ya está creado. Alguien ya lo ha pensado, ya lo ha probado. Ahora me dedico a que cada vez que monto una idea o se me ocurre una idea, intento dejar que pasen 5 o 6 días para ver si realmente quiero montarlo o no porque si no, por cada idea que montas, gastas dinero, ilusión y realmente gastas esfuerzos del resto de compañeros

-Roberto Ibarra: Dídac ya está comprobado que ad persona va a tener en su vida alrededor de su vida unas 25 mil ideas. Esto multiplicado por los miles de millones de personas que hay, como comentas tú, es muy difícil que tu idea en realidad sea única, pero lo que en verdad hace la diferencia es aventarte y hacerla realidad. Dídac, a lo largo de esta trayectoria como emprendedor, ¿cuál ha sido el mejor consejo que tú has recibido?

-Dídac Sánchez: El mejor consejo que yo he recibido y es el que doy ahora es que las responsabilidades no se dan, se toman. A veces tenemos la costumbre de esperar a que la gente nos de responsabilidades, cuando todo lo contrario. Las responsabilidades se toman no uno le tiene que decir qué responsabilidades tiene que asumir. Si tienes claro qué responsabilidades quieres asumir, tienes más posibilidades de que tu negocio realmente funcione.

-Roberto Ibarra: Dídac, ¿qué hábito has descubierto tú que contribuye en mayor medida a tu éxito personal?

-Dídac Sánchez: Tomarte las cosas con mucha calma y con mucha reflexión. No hay que cegarse -como he dicho anteriormente- con que mi idea es la mejor y hoy no voy a comer, no voy a cenar para que mi idea sea la más rápida y la tengamos antes montada. Hay que reflexionar, pensar bien y tomarse las cosas con cierto ’relax’, pero sin pausa. No quiero decir que estés 35 días pensando en si tu idea va a ser la buena o la mala. Quiero decir que hay que pensar bien las cosas y tomárselo con calma porque, ante todo, somos personas no somos animales.

-Roberto Ibarra: Dídac, en tu quehacer diario como emprendedor, ¿tú personalmente utilizas alguna herramienta digital, algún sitio web o alguna app que crees que le pueda servir a otros de nuestros vidapreneurs?

-Dídac Sánchez: No. Realmente no estoy utilizando ninguna aplicación, ninguna app. Tengo mi propia agenda donde apunto las cosas y me apuntan las cosas que tengo cada día y me organizo. Sí que es cierto que soy muy afín y utilizo ordenadores de ’Mac’, es decir, todos los sistemas que utilizo en mi empresa son de ’Apple’ y es algo que me ayuda a tenerlo todo en la nube, con ‘iCluod’ y todo lo que tengo en mi portátil está en el ordenador de casa y toda la agenda de mi ordenador está en la oficina y la de la oficina en casa, en el móvil y en todos lados. Pero es lo único especial que tengo a nivel de apps.

-Roberto Ibarra: A ti ya te tocó otra época, Dídac. Yo soy un poco más viejo que tú. A mí sí me tocó la época donde todavía te tenías que reocupar por los ordenadores, las computadoras, que no fallaran. Pero hoy en día es como tú dices, hay que subirse a estos ecosistemas que están en la nube donde ya la computadora es una terminal y no importa cuál estés utilizando, cuál teléfono estés utilizando, tu información va a estar ahí. Ahora, Dídac, además de los libros del ’Secreto del éxito’ y ’La experiencia Subrogalia’, que van a estar aquí en las notas del programa para nuestros vidapreneurs, ¿cuál otro libro nos recomendarías a nuestra audiencia?

-Dídac Sánchez: Hay un libro que yo considero que está bastante bien que se titula ‘Padre rico, padre pobre’ de Robert Kiyosaki. Es un libro que habla de finanzas, habla de ciertos temas que creo que son bastante interesantes.

-Roberto Ibarra: Excelente, tanto tus libros como esta recomendación van a estar aquí en las notas del programa. Ahora te voy a llevar a una situación hipotética, Dídac, en la que están muchos de nuestros vidapreneurs que son estos emprendedores que están esperando nacer o que acaban de nacer y están esperando crecer. Imagínate que, por algún evento catastrófico, te quedas sin tus emprendimientos actuales y amaneces solo con $500 dólares y 1 laptop. ¿Qué harías tú en os próximos 7 días?

-Dídac Sánchez: ¿Qué haría yo en los próximos 7 días? Es la primera vez, Roberto, que me preguntan esto. No me lo he imaginado y no me lo quiero imaginar, la verdad. Soy muy feliz como soy, pero ¿qué haría yo en los próximos 7 días solamente con $500 dólares y 1 portátil?

-Roberto Ibarra: Correcto.

-Dídac Sánchez: Yo invertiría esos $500 dólares en la máxima publicidad que me lo pudiese permitir en esa idea, en ese negocio. Es básico esos $500 dólares invertirlos en publicidad. De hecho, yo soy gracias... Mis empresas son lo que son gracias a la publicidad que hacemos. Mis empresas no serían conocidas si yo el primer día no hubiera decidido invertir en publicidad. Yo me he dejado y he gastado todos mis ahorros en publicidad. Es básico gastarse el dinero en publicidad.

-Roberto Ibarra: Dídac, muchas gracias por estos tips, este consejo y lo comparto contigo. De hecho, la regla en general que se comenta, pero no se ejecuta muy continuamente, es esta parte que dice que, si tienes un presupuesto de 100, utiliza 50 para crear el producto y, por lo menos, otro 50 en la publicidad. Pero considera siempre en el presupuesto que tienes esta parte de la publicidad. Muchas personas dicen: “Tengo 100. esto es lo que voy a invertir, por ejemplo, en un restaurante y luego no se invierte nada en publicidad y eso también es una clave del fracaso.

-Dídac Sánchez: Yo siempre digo lo mismo. La gente debería de preguntarse porque Coca-Cola que es súper conocida y que la conoce todo mundo y que allá donde vayas hay una Coca-Cola, porque es así de verdad. Si Coca-Cola sigue haciendo publicidad, sigue saliendo en televisión, sigue pagando spots... Ellos que son súper conocidos, ¿por qué lo hacen? Es tan simple: porque quieren seguir siendo el número 1. No quieren que Pepsi esté detrás, no quieren que otras marcas nuevas de la competencia de Coca-Cola puedan existir. Se lo gastan todo en publicidad y están siempre ahí haciendo publicidad. Es muy importante gastarse el dinero en publicidad.

-Roberto Ibarra: Tal como lo comentas, Dídac, muchas veces también he escuchado esa analogía que dices de Coca-Cola. Dicen: “¿Cómo se tiene que ver esto de publicidad cuando ya eres el número 1? Pues se tiene que ver porque es como el presupuesto de defensa de una nación, ¿no?

-Dídac Sánchez: Totalmente.

-Roberto Ibarra: No estás pensando en que vas a ir a atacar a otro país, pero vas a mantener lo que tienes. Dídac, antes de despedirnos, por favor, danos un último consejo y la manera más fácil de contactarte.

-Dídac Sánchez: La manera más fácil de contactarme es a través de mi página web que es didacsanchez.com. O en mis redes sociales de Facebook, Twitter e Instagram que poniendo Dídac Sánchez automáticamente te aparece. El último consejo, lo he comentado antes, que para mí es básico, es que las responsabilidades no se dan, se toman. Es un consejo con el que yo me defiendo y me defino al 100%. Es un consejo que no se tiene que olvidar. No esperemos a que las responsabilidades lleguen solas. Las responsabilidades se tienen que tomar por uno mismo.

-Roberto Ibarra: Dídac Sánchez, muchas gracias por compartir tu historia aquí en VIDA Entrepreneur que estamos seguros le dará vida a nuevos emprendedores

-Dídac Sánchez: Muy amables y muchas gracias. Un placer.

Gracias Vidapreneurs por escucharnos una vez más. En nuestro siguiente capítulo conocerán a otro emprendedor exitoso que comenzó como todos nosotros; sin nada. Suscríbete a nuestro podcast en iTunes para que no te pierdas ningún episodio. Visita nuestra página web, vida-e.com para consultar la información que escuchaste hoy y acceder a otros recursos. Dale vida a tu emprendimiento hoy, utiliza el mismo servicio que por más de 5 años hemos usado para hospedar nuestras páginas web. Entra a http://vida-e.com/hospedaje y obtén un 60% de descuento en tu primer año de hospedaje.