VIDAentrepreneur podcast logo Vidaentrepreneur

Entrevistas a emprendedores exitosos y que inspiran

iniciocontactopatrocinios

245 - Aarón Benítez
  • VIDA Entrepreneur
  • Podcast

Emprendedor exitoso #245 - Aarón Benítez

Escucha la entrevista

245 - Aarón Benítez

Tu marca personal

Referencias

-Emprendimiento

Waterhouse; VERSE Business; VERSE Technology

-Herramienta

Facebook; WhatsApp

-Libro o película

Libros: “La semana laboral de 4 horas” de Tim Ferriss; PADs: Personas de Alto Desempeño”, “Siete Demonios del Emprendimiento” , y “Hackear la vida” de Aarón Benítez

-Contacto

Página web; Facebook; WhatsApp: +52 55 61 43 71 25

Recomendaciones

Entrevista

-Roberto Ibarra: Hey, hola Vidapreneurs. ¿Cómo están? Roberto Ibarra aquí con ustedes. Recuerden que mi correo es roberto@vida-e.com. El día de hoy estamos con el fundador de tres empresas. La primera es Waterhouse, que son escuelas de inglés. La segunda es VERSE Business, una empresa de consultoría empresarial, y VERSE Technology, que está enfocada al desarrollo de hardware y software. A su vez es socio y consultor de otras compañías. Escribe artículos y ensayos, y atiende una audiencia de decenas de miles de lectores en todo el mundo desde su blog. Es autor de tres libros. El primero es “PADs: Personas de Alto Desempeño”, el segundo es “Siete Demonios del Emprendimiento”, y “Hackear la vida”. Está con nosotros Aarón Benítez. Aarón, ¿cómo estás hoy?

-Aarón Benítez: Muy contento, Roberto. Muchas gracias por la invitación. Encantado de hablar con los Vidapreneurs que andan por acá.

-Roberto Ibarra: Muchas gracias por acompañarnos. Aarón, ¿tú normalmente en qué parte del mundo te encuentras trabajando?

-Aarón Benítez: Yo vivo y trabajo mucho en Boca del Río. Es una ciudad pegada al Puerto de Veracruz, y básicamente esa es mi base de operaciones, aunque me toca mucho viajar a la Ciudad de México, Monterrey y otras ciudades del país. Básicamente aquí es donde estoy fundado. Yo creo mucho en este dicho que dice: el que es perico donde sea es verde. A tus escuchas que no conocen Boca del Río los invito por acá, está muy bonito. Se puede hacer mucho ejercicio, correr, andar en kayak. Que conozcan un poco más.

-Roberto Ibarra: Y comer concha con frijoles, ¿no?

-Aarón Benítez: Nombre, muchísimas cosas por acá. Lo que es el café y la vida nocturna está muy padre también.

-Roberto Ibarra: Excelente, Aarón. Cuéntanos, tú cuando vas a una fiesta o algún evento y te preguntan a qué te dedicas, ¿cómo explicas tú esto?

-Aarón Benítez: Eso me tomó años dominarlo. Está uno muy entusiasmado cuando está haciendo uno varias cosas, y quieres empujar toda tu biografía en una de estas interacciones. Sobre todo si estás en una fiesta que te gusta mucho y te cae bien la gente. Algo que he aprendido es a mesurar esto. La manera en que me expreso es: soy empresario y escribo libros y artículos. Punto. Hay quien se interesa y platicas un poco más al respecto, y hay quien con eso es suficiente y sigues la conversación en otra línea. Así es como yo platico. Empresario y autor.

-Roberto Ibarra: Estoy seguro que nuestros Vidapreneurs son de ese público que está interesado en escuchar qué haces. Entonces platícanos, ya que les interesa a la audiencia en la que estás lo que estás haciendo, que saben esto de lo que es ser emprendedor, ¿qué más les cuentas? Cuéntanos en breve cómo son estos pitches que das de tus empresas y tus emprendimientos.

-Aarón Benítez: Bueno, yo lo primero que le digo a la gente es un poco de mí, lo que tengo en contra por así decirlo, y lo tuve en contra, psicológicamente me frenó durante muchos años, y que he logrado cambiar de alguna manera y me ha permitido meterme más en este mundo de los negocios con éxito. Lo primero que les digo es que tengo 36 años y yo comencé literalmente con todo este asunto de poner mis empresas y negocios a los 30. Hay gente que me dice que estoy muy joven, yo la verdad me comparo con muchos grandes tipos allá afuera y me digo: yo no me siento joven al respecto. Sin embargo es una carrera muy personal. Yo creo que lo principal que le quiero decir a tu audiencia para esta parte de cómo ser emprendedor con éxito, o sentirte bien mientras lo haces, es entender que es mucho trabajo, se requiere mucho enfoque, y que todas estas cosas que crees que tienes en contra realmente son sólo psicológicas. Yo vengo de una familia de clase media muy baja. No tuve un acceso a recursos familiares para lanzar mis negocios. No soy un genio. Tardé mucho en salir de la universidad, 6 años, y no me titulé. Terminé todo y no me titulé. Estaba muy desenfocado de joven, bastante. Era muy dramático, me gustaba quejarme de todo y echarle la culpa a todos menos a mí mismo. Otra cuestión que le digo a la gente es que no soy guapo, no son un Brad Pitt, la parte física no me ayudó a crear cosas. Sin embargo también les digo: una vez que establezco los puntos en contra, les digo dos cosas en concreto que me han ayudado muchísimo. Leer mucho, yo leo muchísimo y he estado escuchando otras entrevistas de tus invitados aquí en VIDA Entrepreneur. Creo que es algo que toda la gente genial que yo voy conociendo, que yo describo como PADs, Personas de Alto Desempeño, tienen algo en común. Leen como enfermos. Todo el tiempo están absorbiendo ideas geniales. Someten su cerebro a lo más fino de gente muy inteligente que está publicando libros. Eso por un lado, por otro lado el inglés. A mí me ha ayudado mucho toda mi vida el que hablo muy bien inglés, que lo entiendo, que casi todo lo consumo en ese idioma, y es no por una cuestión de dejar nuestro hermoso español a un lado, pero sí lo que siempre insisto es que es el latín moderno, y nos hacemos a un lado de una gran conversación mundial en temas como innovación por ejemplo, cuando no nos sentimos cómodos con el inglés. Entonces ya alargando un poco más a la gente, es lo que le digo a la gente. Tengo todo esto en contra, estas son cosas que me han ayudado, y me dedico a negocios que me encantan. Me encanta la educación, tengo un grupo de escuelas en expansión nacional llamado Waterhouse, que hacemos esto de los cursos de inglés, pero eso es como un caballo de Troya. Con esto vamos a entrar a otras áreas. Me gusta mucho la educación, tenemos una plataforma en línea llamada TAB University también. Damos cursos para emprendedores. La cuestión de una consultoría llamada VERSE Business. Hacemos cuestiones de marketing y demás. La parte de tecnología, que es ahorita la que más está despuntando, VERSE Technology. Hacemos dispositivos para el internet de las cosas, cuestiones ya complejas en términos de electrónica y programación. Pero todo esto es un construir. Una vez que haces una empresa, conoces ciertos métodos de negocios, es más fácil replicarlo en otros, porque ya dominaste ciertos principios. Estos son muy comunes. Por eso son principios. Dominar un sistema de negocios te permite aplicarlo a otro. Básicamente es como funciona.

-Roberto Ibarra: Aarón, muchas gracias por compartir esto. Antes de entrar más a detalle de estos principios emprendedores que estás aplicando y estás pudiendo replicarlos también en varios negocios, parte de lo que hacemos aquí en el programa de Vida Entrepreneur es motivar a nuevos emprendedores a que nazcan. Pero les queremos contar la realidad, que nueve de cada diez emprendimientos van a fracasar, y cómo el emprendedor se comporta ante estas situaciones de fracaso es lo que va a definir su éxito posterior como emprendedor. Entonces en esa tónica Aarón, por favor cuéntanos la historia de tu peor momento como emprendedor. La situación que más te haya dolido a la fecha en alguno de tus emprendimientos actuales o anteriores. Llévanos a revivir ese momento contigo, por favor.

-Aarón Benítez: No quiero revivirlo tanto porque me voy a poner a llorar, pero voy a contarlo lo más honestamente posible. Te repito, yo empecé esto a los 30, tengo 36 años. Por ahí de la mitad del primer año de mi primer negocio, mi primera empresa que es Waterhouse, algo que sí me gustaría poner como background a la audiencia es quitarnos esta idea arcaica de que tú solamente debes de financiar al inicio tu empresa para con esto sobrevivir y ya tienes que empezar a vender desde un inicio, y con las mismas ganancias vas a seguir sosteniéndote. Eso no funciona ya así, o no funciona al nivel que solía operar antes en la generación de nuestros padres o abuelos. Empresas como Facebook, Twitter, Google, etcétera fueron rentables después de 5, 6 o 7 años. ¿Por qué? Porque hay diferentes rondas de capitalización. Necesitas empezar, ir armando el equipo, irle dando infraestructura adecuada, tener esta capacidad de crecer y no estar preocupado por el día a día mientras creas la estrategia. Hubo una ronda de financiamiento para Waterhouse en la cual yo tenía asegurada cierta cantidad, estamos hablando de medio millón de pesos, por diferentes inversionistas que estaban en diferentes partes del país, en ciudades distintas. No se conocían entre ellos. Tanta era la seguridad, que yo ya había hecho tontamente compromisos al respecto de esa entrada, y recuerdo muy bien un día, de esos días terribles. Le pido a tu audiencia que busque en mi blog en aaronbenitez.com un artículo que se llama DDM. No puedo aquí decir qué significa, pero que lo busquen. Los DDMs son días terribles, donde todo, todo literalmente te sale mal. Me acuerdo que en la tarde recibo una llamada de uno de los inversionistas, me dice: ¿sabes qué? No le voy a entrar, me disculpa. Cuelgo, dos horas después me marca otro: no voy a entrar, discúlpame. Dos horas después de ese me marca otro, en la misma tarde, en tándem se comunican conmigo los tres que ya tenía yo apalabrados. La cantidad es medio millón de pesos, que es mucho y no es mucho. Es mucho porque sí te puede servir para ciertas cosas, pero tampoco es algo que una vez que ya estás comenzando en los negocios vaya a tener un impacto muy grande. No es por sonar arrogante. A lo que voy es que en ese momento sí era mucho para mí. Requería esa cantidad. Todo se vino abajo. Me sentí terrible, no sabía qué hacer. Estas últimas tres personas eran mi lista de gente conocida. Los últimos con los que había trabajado para llegar a ese punto de cerrar la inversión. Ya no tenía más gente en mi agenda. Ya me había acabado conocidos, amigos, familiares, mi propio dinero. Ya no había por donde. Los bancos no me iban a prestar, no tenía yo una sola idea. Acá viene lo que aprendí esa noche. Mi técnica con los DDMs, con los días terribles, es: siéntete mal en ese momento, permítete sentirte terrible, y al día siguiente se acabó. Al día siguiente te levantas, tomas el mejor desayuno, te bañas, haces ejercicio, vas y te gastas tus últimos tres pesos en un súper restaurante, te tratas muy bien. Te pones ganador y te pones a generar opciones. Esto creo que es una de las claves de todo buen emprendedor, saber generar opciones donde otros se derrumban. ¿Qué opciones tenía yo para entonces? Ya llevaba un buen tiempo, varios años escribiendo. Tengo cientos de artículos en línea gratis. La gente los puede checar en aaronbenitez.com, y esto me ha ido creando una audiencia muy digamos enganchada, muy comprometida. Conozco a muchos otros, pero es gente que me ha seguido durante años. Para entonces ya llevaba yo una buena relación, para ese momento tenía yo alrededor de unos 3,000, 4,000 followers. El día de hoy tenemos más de 25,000 en Facebook. A lo que voy es que me pregunté a quién más le puedo decir que me ayude. A quién más le puedo decir que invierta conmigo en estas ideas que tengo. Estaba yo recuerdo al día siguiente después de esas llamadas en el aeropuerto rumbo a un compromiso sintiéndome derrotado. Dije: ¿Qué es lo peor que puede pasar? Escribí. Me acuerdo que escribí un artículo en Facebook. Puse: bueno, tengo estas ideas. Le puedes entrar con tanto dinero y te ofrezco esto. Si te ha gustado lo que he venido haciendo y has visto cómo voy aprendiendo y haciendo cosas, cuentas con mi honestidad, bla, bla. Algo del corazón. Me acuerdo que publiqué, llamaron a abordar, subí al avión, bajé. Cuando bajé ya tenía varias respuestas. Aquí estoy platicando contigo. Desde entonces te puedo decir que mi audiencia lo ha sido todo. Tengo grandes amigos ahí, grandes inversionistas ahí, socios, gente que me invita a hacer más cosas. Esa fue la lección. El no cerrarte, el no hacer el drama más grande. Porque pude haberme puesto a culpar a esas tres personas, o verlo como ahorita lo veo, un gran aprendizaje que me hizo salir de mi círculo limitante. Porque siempre tu círculo es finito. Está muy determinado. Amigos, familiares, son un número muy fijo. Gracias a esas tres personas, tuve el valor y el coraje para hablar con miles de desconocidos y decirles: ¡Hey!, tengo estas ideas. ¿Quién se anima? Al principio fue intimidante hacer negocios con gente que no conocía, pero hoy día no concibo otra manera de ir creciendo, de ir haciendo más. Eso es, generar opciones. Ese fue el aprendizaje después de aquel día muy terrible.

-Roberto Ibarra: Muy interesante esta historia, Aarón. Muchas gracias por compartirla. Esta parte que yo también me llevo para recalcarla con nuestros Vidapreneurs, esta parte que comentas de cuando hay un momento difícil y fracasaste o decidiste que ese era el momento de fracasar. Porque a veces se dice que el fracaso es el momento donde tú decides que ya fracasaste. Antes de eso le sigues terqueando. Ya que llegas a ese momento, decides tú: bueno, vamos a darle un tiempo. Tenemos que darle un tiempo donde me voy a sentir mal, voy a analizar qué pasó, pero después de equis tiempo es otra vez a continuar, porque hay mucha gente que se queda como tú dices enfrascada en ese fracaso y ya no puede salir de ahí. Otra parte interesante también es esto que comentas tú de cómo has creado esta red para apalancarte y conocer más personas que pueden ser tus futuros socios de tus emprendimientos. Esto nos lleva a la parte de que te quiero preguntar Aarón, tú que has hecho una gran cantidad de emprendimientos, sólo tenemos espacio para platicar de uno. Pero piensa en cuál es el más emocionante. Llévanos a cuando se te ocurrió alguno de estos emprendimientos, el que más te haya emocionado, y cuéntanos cómo es este momento donde te llega esta idea. Dices: ¡ajá!, lo que vamos a hacer es solucionar este problema. Ya sea el de inglés, ya sea el de la consultoría, el de internet of things. Cuéntanos alguna historia de cómo fundaste alguna de tus empresas, por favor.

-Aarón Benítez: Hay una que no mencioné. Es bastante egocentrista, y sin embargo es la más importante. Lo digo todo el tiempo. Es mi marca personal. Aarón Benítez es por sí mismo una empresa. Es The Aarón Benítez Company. Esto es muy complicado vendértelo a ti mismo, porque es muy arrogante. Tu nombre usarlo como algo de negocios, se escucha raro. Sin embargo, tenemos Bill Gates-Microsoft. Tenemos Steve Jobs-Apple, Elon Musk-SpaceX, Tesla. Mark Zuckerberg-Facebook. Carlos Slim-Telmex. ¿Por qué no tú nombre, tus empresas o tu empresa? Me permití sentirme ridículo durante un tiempo, en la parte de tan sólo crear una página en Facebook. Ya no tu perfil, una página como las tienen los rockstars o las grandes figuras públicas, y yo siendo nada, que los únicos que le dieron like fueron mi mamá y mi hermana en un principio, es bastante intimidante. Permitirte ser alguien que diga: bueno, voy a destacar. Para mí la empresa más importante es mi marca personal. Es la que me ha permitido esto, las entrevistas. Es más complicado explicar todos los proyectos en los que ando, a decir: bueno, mi nombre es Aarón Benítez y soy empresario, soy autor. La marca Aarón Benítez es la que hace que se acerquen personas a decirme: oye, ¿qué podemos hacer en conjunto? Por eso tengo las diferentes soluciones. La consultoría, la cuestión de educación en línea, la educación en centros físicos, la cuestión de tecnología. Todo esto son cosas que obviamente me interesan y a donde redirijo la atención que la marca Aarón Benítez logra. La marca personal es el instrumento más poderoso si se utiliza bien, porque a la gente nos gusta conectar con gente, y por eso estamos locos por Steve Jobs y todos estos que te mencioné. Sin embargo, no la cuidamos porque pensamos que tenemos que separar, o lo que yo creía, que había que separar vida y cuestión personal de negocios y empresas. No va por ahí. Al final si tú eres integral y logras conectar a nivel personal, a nivel muy íntimo con la gente, fantástico. Logras más cosas. Esa es mi empresa más importante, el flashazo lo tuve hace ya muchos años, cuando tuve que comprar mi dominio, aaronbenitez.com estaba ocupado. De repente lo toma uno de estos servicios que lo subastan, y lo que me pedían eran 1,000 dólares. Recuerdo que me dolió mucho la cartera. ¿Cómo voy a pagar 1,000 dólares por aaronbenitez.com? No hay un Aarón Benítez famoso. ¿Cómo es que vale tanto? Consultando con un abogado me dice: mira, cómpraselos. Yo te voy a cobrar lo mismo por obtenerlo a tu favor, porque sí lo tienes que tener tú. Es tu nombre. El trámite te va a costar eso. Entonces ya págaselo directo. Eso hice, y cuando pones tu dinero en algo que dices que te interesa, estás demostrando realmente ese genuino interés. De lo contrario no, de lo contrario puedes decir que te encanta el fútbol, pero si no te equipas, si no vas a los partidos, no gastas en gasolina para ir a entrenar, pues no te interesa tanto. Ahí la marca personal cambió el día en que decidí comprar mi punto com y tomarlo en serio, empezar a cuidar mi imagen en línea, pulir todo lo que hay que pulir.

-Roberto Ibarra: Aarón, está súper interesante esto que comentas de la marca personal. Cuéntanos, hay muchas marcas personales que están creciendo, ahora más con las elecciones de Estados Unidos, la marca más conocida o que sale más en la tele hoy en día es Trump, por ejemplo. Pero cuéntanos cómo le haces tú cuando tú mismo eres la marca, pero a su vez eres el producto. Por ejemplo, si alguien se acerca y dice: yo quiero hacer negocios con Aarón Benítez porque es la persona famosa, es la marca, ¿tú llegas y dices: hola, soy Aarón Benítez, bienvenido, te a atender Juan Pérez? Te dice: yo lo que quiero es que me atienda Aarón Benítez, no vine a Juan Pérez a la marca de Aarón Benítez. ¿Cómo lidas tú con eso para no estar limitado a tus ocho horas que tienes al día cuando construyes una marca donde tú eres el producto?

-Aarón Benítez: Aquí quiero mencionar, tal vez al rato vamos a hablar de libros, pero quiero mencionar a uno en especial. El autor es Tim Ferriss y el libro es: “The 4-Hour Workweek”, la semana laboral de 4 horas. Una de las cosas que hace ya muchos años aprendí con él y muchos otros autores en esa vena, es la automatización, la sistematización de las cosas. Se va a oír esto contraintuitivo, pero yo tengo mucho tiempo libre. Todo esto que te cuento yo no soy ejecutor. Creo que hay dos tipos de personas. Están los ejecutores y los estrategas. Está bien ser uno y ser otro. Lo que te encante, generalmente para hacer esto. No generalmente, yo creo que no puedes ser estratega si no has sido un excelente ejecutor. Entonces yo dejé de ser ejecutor hace mucho tiempo por decisión propia. Empecé a delegar en mi primera empresa después de tres años. Ya tenía yo delegado el 90% de las cosas. El restante que no podía delegar, era precisamente la cuestión de redes sociales, era la cuestión de ciertos procedimientos que yo sabía que se tenían que llevar de una forma en línea, y no encontraba una empresa o una persona en la que yo pudiera hacer esto, y es ahí donde viene mi consultoría, viene la parte donde dices: bueno, voy a crear la consultoría que nos ayude con esto. Voy a contratar a la gente, a hacer ese ejército, a formarlo. Me tomó unos meses formarlo para que nos atiendan esto, y de ahí me deslindo. Así es como lo hago siempre. Voy generando ejércitos. Al día de hoy te puedo decir que tengo decenas de personas que conforman mis equipos, y el 95% de las cosas las ven ellos. Para hacer negocios yo platico con la gente inicialmente, platicamos por ejemplo: Roberto, te digo claro: yo estoy al frente y quiero que sepas que todo esto tiene mi respaldo, sin embargo ya los detalles, digamos firmas, documentos, fechas, cantidades, lo ve mi equipo. Todo eso yo no lo voy a estar viendo. Oye, no le has enviado contrato a fulano. Ya no, porque si no creas un sistema no puedes crecer. Ese es el éxito de gente como Carlos Slim, como Bill Gates. Imagínate a Carlos Slim checando cada una de sus tiendas, cada uno de sus bancos. No. Creas el ejército que te reporte, y tú tomas decisiones de alto nivel estratégicas todo el tiempo. Esto da miedo y es muy psicológico, porque cuando estás empezando como emprendedor tienes el concepto del hombre orquesta, y quieres hacer todo. Barrer el piso, responder el teléfono, hacer el marketing, por ahorrar. Pero no te das cuenta que ese ahorrar te impide crecer. Entonces yo soy muy bueno sistematizando, soy muy bueno filtrando, tengo muchísimo tiempo y eso me permite estar platicando contigo y estar viajando, conociendo universitarios, profesionistas. Escribiendo que es lo que más me fascina. Mi trabajo es generar más atención hacia lo que hacemos, supervisar lo que mi gente hace para facilitarles más recursos, y yo creo que cuando contratas, ya voy a terminar prometo mi respuesta, cuando contratas gente inteligente y le das instrucciones concretas, estás cometiendo un gran error. Porque no los estás dejando utilizar su inteligencia. Yo contrato gente muy inteligente y les doy marcos de referencia. Mira, esto es tu playground. Aquí puedes jugar. Todo esto es lo que puedes, tienes la libertad. De ahí en fuera haz lo que tengas que hacer que nos convenga a todos. Por eso te estoy contratando, por tu inteligencia. Entonces en este momento estoy hablando contigo, son las 5:30 de la tarde, y yo sé que la gente está haciendo lo que tiene que hacer. No estoy en la oficina, no estoy checando mis negocios. Sin embargo sé que mi gente está trabajando. Suena fácil como te lo cuento ahorita, pero toma años, toma meses, toma mucha inteligencia emocional creo yo y mucha seguridad en uno mismo, el saber que está uno tomando las decisiones correctas. En adaptarse en tiempo real, Roberto.

-Roberto Ibarra: Aarón, está muy interesante todo esto que nos comentas. Algo para que quede claro para nuestros Vidapreneurs, algo que tú mencionaste, por ejemplo de Carlos Slim. Él es al final una persona como todos nosotros, que sólo tiene 24 horas por día. No tiene más. Tiene las mismas 24 horas que tenemos todos, pero la diferencia es como tú dices, cómo las emplea y cómo construye estos sistemas, cómo se reúne o se rodea de personas que lo van a ayudar a ejecutar estas visiones que trae. Esta es la parte que como tú dices, hay que tener en mente para no nosotros ser la restricción de crecimiento del negocio. Cómo quitarnos, cómo poner personas que sean capaces. Claro, se dice más fácil que hacerlo. Pero son pasos que se van dando, y si todos los días como tú dices van dando pasos hacia la automatización y el crecimiento, es cuando puedes llegar a estos niveles. Ahora Aarón, platícanos un poco de lo que comentabas de cuáles son estos principios que utilizas tú cuando haces nuevos negocios. ¿Cómo decides a qué cosa entrarle y a qué cosa no? Si ya tienes tú un modelo que siempre sigues en cualquiera de tus emprendimientos, por lo menos al arrancar.

-Aarón Benítez: Qué bueno que me lo preguntas. Mira, yo sólo me meto a negocios en los que yo voy a tener el control total o la mayor cantidad de control. Creo que cuando eres muy honesto contigo mismo, te permites lograr los máximos resultados. Yo soy muy controlador. Me gusta tomar decisiones rápidas que a mis socios les pueden dar miedo, pero si tengo el control las puedo tomar y sé por qué. No es egocentrismo, pero yo uso mucho esta frase. Cuando es uno audaz, ocurre una magia increíble. Porque no estás cuestionándote a ti mismo todo el tiempo. Es: tomas una decisión, otra y otra, y las puertas se empiezan a abrir y abrir. Sin embargo para eso yo necesito tener libertad. Yo no me involucro en negocios en donde tenga que distribuir ese control, o tenga que estar consultando cada decisión con muchas personas, o varias personas. Tengo muchos socios, pero el 99% de ellos son inversionistas. Es decir, sólo ponen el capital, reciben intereses y se enteran de cómo vamos. El 1% de esos socios son socios operativos, gente con la que delego muchas cosas estratégicas y con las que platico las decisiones o los consulto. Creo que eso me ha ayudado mucho. Eso es uno de los filtros, el saber cómo soy y que yo necesito el control de mis negocios. La otra cuestión, te comentaba de esto al principio, es que sé generar muchas opciones. Siempre el problema, hace poquito, hace dos o tres semanas le tuve que escribir un correo a varios socios diciéndoles: vamos retrasados en este proyecto, y sin embargo les digo: tiene cuatro opciones. En ninguna pierden dinero. Vamos retrasados. Esas son cuatro opciones, y se las listaba. El 95% respondieron favorablemente, aunque en mi mente era un desastre, se van a enojar, se van a retirar, bueno, ni modo. Pero no, cuando a la gente le explicas y nuevamente te avocas a usar tu inteligencia para mostrarles diferentes posibilidades, la gente responde bien, conecta con esa honestidad y sobre todo con que le estás dando en lugar de un sí no un no, les estás dando un a, b, c y d. Entonces generar opciones, saber qué tipo de empresario o de emprendedor eres, y tener una capacidad de contratar lento y despedir rápido. Yo soy mucho de hacer un cortejo con gente muy clave que voy a contratar, y también no darme latigazos emocionales. Si no funcionó una persona que iba a ser maravillosa, te lo demuestra en muy poco tiempo. Creo que te vas volviendo mejor conforme vas creando un equipo más y más grande. Siempre va a haber errores. Es normal. No es personal, simplemente que hay cosas que encajan en tu cultura corporativa y otras que no. En mi cultura corporativa hay mucha libertad como te decía, porque confío mucho en la inteligencia de mi personal, de mi staff. Sin embargo yo no sé a qué hora entran. Te juro que no sé a qué hora se van, no sé si están haciendo exactamente todo lo que tienen que hacer, pero veo los resultados y sé que estamos bien. Esos son ciertos principios entre muchos otros que yo invito a la gente a que lean mis artículos en el blog, que yo aplico a diario.

-Roberto Ibarra: Aarón, cuéntanos de esta parte de lo que comentaste, algo muy interesante. Que creo que se dice que el 99% de las personas son los que informan de los problemas, y sólo el 1% de las personas son los que ofrecen las soluciones. Entonces tal cual eso para que nuestros Vidapreneurs lo tengan en mente, así como tú lo comentabas, de cuando escribes que hay algún problema, pues hay que presentar las soluciones. Otra cosa que te quería preguntar es: entiendo entonces ahora que tu modelo es conseguir socios inversionistas digamos capitalistas, ¿pero cómo decides tú a qué idea le vas a entrar? Te llega una idea, ya está comprobado que te van a llegar 25,000 ideas en tu vida. ¿Cuál eliges? ¿Cómo eliges? Ya que eliges, ¿cómo le haces entonces para irte por estos socios capitalistas?

-Aarón Benítez: Hay un tipo que se llama Derek Sivers. Derek tiene un pequeño artículo que es como un mantra, y él lo titula “HELL YEAH!”. Sí, demonios, algo así. Es un sí muy entusiasta. Él explica: si vas a tomar una decisión y tu respuesta para esa decisión es: ah, sí, Bueno, está bien… no es un HELL YEAH!. Todo en mi vida es HELL YEAH! Esta entrevista me entusiasma, recibo afortunadamente varias peticiones, pero me puse a escuchar el podcast, dije: ¡guau, qué padre! Veo que tienes cientos de invitados y no acabas nunca de escucharlos, y dije: yo quiero estar ahí, ¡genial! Es HELL YEAH! Pero si no, te lo juro, sin ningún problema lo filtro y nunca hacemos esto. Sólo me involucro en las cosas que me emocionan a ese nivel, el HELL YEAH! Cuando haces esto en tu vida personal y empresarial te das cuenta que te va a sobrar mucho tiempo. ¿Por qué? Porque a lo mejor me buscan mis compañeritos de kínder Garden, oye vamos a reunirnos. La verdad es que no me interesa. Por compromiso no. Entonces entre decir ah, sí, vamos a verlos o decirles no, siempre va a ser no. Yo no, al menos que me interese sí ¡guau! Ver a alguien. Es muy raro que yo espere a que las cosas ocurran. Hago que pasen. Entonces la filosofía HELL YEAH! es una que me ha permitido decidir en mis proyectos. Quiero hacer una plataforma en línea, quiero dar más cursos en vez de estar encerrado en un saloncito con sólo 50 personas, acá puedo hablar a miles. Pues creo mi plataforma, consigo mis socios. Esta es una historia muy rápida y muy buena. Esta plataforma tabuniversity.com la fundé hace dos años y medio, obtuve 100,000 dólares de financiamiento de inversionistas, profesionistas, gente que empezó a aportar con sus ahorros, y después de unos meses me di cuenta que no estaba mi mente en ello, no estaba mi equipo haciéndolo bien, y cancelé el proyecto. Perdí yo personalmente unos 10,000 dólares, pero regresé todo el dinero completo. Le dije a la gente: discúlpenme, no se va lanzar ahorita. Lo lanzamos nuevamente hace 4 meses y está jalando genial. Pero ya lo hice en otro momento. Ese tipo de cosas es lo que a mucha gente le darían miedo. El regresarles el dinero a los inversionistas, perder un poco de ellos. Pero sin embargo a varios de ellos les volví a comentar, ahora sí ya lo voy a hacer, y algunos aceptaron. Entonces esto me permite estar emocionado. Si no estoy emocionado con algo, aunque me lo propongan como un negocio genial no entro. Creo que eso es básico en todo, no solamente en negocios.

-Roberto Ibarra: ¿Cómo consigues estos socios, Aarón, después de que te llega una de estas ideas que dices: claro que sí le entro?

-Aarón Benítez: Tienes que ser muy específico. Actualmente yo tengo dentro de la consultoría fondos de inversión, tenemos gente que me dice: mira Aarón, yo quiero participar contigo. Me gusta lo que estás haciendo. Yo soy muy honesto. Trato de ser muy honesto con la gente. Les digo: mira, si no te sientes cómodo, por favor no entres conmigo. Si yo tampoco me siento cómodo contigo no voy a aceptar tu dinero. Al final toda relación de dinero es eso, es una relación. Hay que ser muy inteligente. Hay dinero muy caro, que si lo tomas te va a costar emocionalmente mucho. Entonces yo aprendí mucho de esto con el tiempo. Lo que hago es que invito a la gente. Ha ocurrido algo muy bonito a últimas fechas, de un año y medio para acá. La gente se acerca por sí misma. Pero voy a hablar del momento previo, que creo que es lo que ocurre usualmente cuando estamos empezando, que queremos que la gente se interese en nosotros. Haz un documento muy descriptivo, y sobre todo habla de todo lo que puede salir mal, porque la gente tiene miedo. Es normal. Es dinero, y nadie quiere perder su capital. A la gente dile: mira, yo voy a hacer esto, esto y esto. Tengo todo esto a favor, tengo todo esto en contra. Esto que tengo en contra estoy pensando atacarlo así, así y asá. Si pasa esto, yo voy a hacer esto, etcétera. Puedes lidiar con algunos escenarios, no con todos. Pero al final le tienes que decir a la persona: estoy entendiendo que estás poniendo tus ahorros, y créeme que yo voy a trabajar muy bien en esto. Ellos invierten con nosotros, nosotros ponemos el dinero en ciertos proyectos que ellos ya saben. Abrir una nueva sucursal de Waterhouse por ejemplo, o invertir en el desarrollo de tecnología en VERSE Technology, o abrir la plataforma en línea, no sé, lo que sea donde inviertan. Obviamente yo les tengo que informar cómo vamos cada tres meses y qué se está haciendo. Tenemos tratos. En unos casos tenemos tratos muy fijos. Te voy a ofrecer tanto rendimiento anual durante tanto tiempo, y ahí cerramos, que es básicamente un préstamo lo que te hacen, independientemente de dónde saque yo los recursos para devolvérselos que es una opción. Otra opción es: nos vamos a este riesgo, puedes ganar nada o puedes ganar muchísimo, que es lo más atractivo usualmente, porque quieres hacer más intereses, ganar más. Hay diferentes perfiles. Lo que yo he notado y he aprendido es que no ofrezco algo con lo que yo mismo no me sentiría cómodo del otro lado. Muchas veces es el gran error cuando estamos queriendo venderle al mercado una idea. Ofrecer cosas que nosotros mismos no consumiríamos. Yo sería consumidor de mis productos, de todos ellos. Es mi métrica de calidad personal, y trato de ponerla muy alta.

-Roberto Ibarra: Está muy interesante esto que comentas de cómo tú mismo creaste de cierta manera tu propio fondo de inversión para invertir en tus propios emprendimientos. Ahora te voy a pasar a una sección de preguntas un poco más rápidas, donde el objetivo es entender más bien o continuar entendiendo cómo funciona tu mente como emprendedor, y ahora no tanto tus emprendimientos. Entonces tómate un poco menos de un minuto para estas respuestas. La pregunta inicial es: a ti regresando en el tiempo, ¿qué era lo que te detenía a emprender?

-Aarón Benítez: La falta de confianza. No me creía yo capaz de poder mover gente, de poder tener ideas que valieran la pena. Todo este background de venir de una clase media baja, de no ser un galán, de no tener dinero, de no ser inteligente en el sentido académico. Me pegaban mucho, y me di cuenta que eran cuestiones psicológicas tontas de mi parte.

-Roberto Ibarra: Aarón, a lo largo de tu trayectoria como emprendedor, ¿cuál ha sido el mejor consejo que has recibido?

-Aarón Benítez: Caray, he recibido tantos que resaltaría el que leí. Yo no tengo un mentor o mentores físicos, gente a la que pueda llamar. Mis mentores han sido todos los libros que leo o que he leído. Para mí la frase que más me encanta, nuevamente de este autor Tim Ferris, es que la realidad es negociable. Eso es muy cierto y me considero para mí mismo una prueba de ello. Estoy haciendo cosas que no se supone que debería estar haciendo alguien que no está titulado y que no tuvo acceso a recursos de una manera más fácil.

-Roberto Ibarra: Está fenomenal esta frase de que la realidad es negociable. Para todos nuestros Vidapreneurs que siempre quede claro. No importa qué situación se esté viviendo, se puede cambiar. Eso es lo que de verdad es fascinante de ser emprendedor. Que tú ya estás consciente y sabes que el camino es cambiado. Te puedes rodear ya de estas herramientas, estos recursos para poder hacer el camino más fácil. Ahora Aarón, a lo largo de esta trayectoria también como emprendedor, ¿cuál es el hábito que tú has descubierto que en mayor medida contribuye a tu éxito personal?

-Aarón Benítez: Me viene a la mente en este momento el saber tener conversaciones difíciles. Entiendo que escucha mucha gente este podcast, y quisiera decirles que tienen que aprender a tener conversaciones difíciles. Somos en Latinoamérica sobre todo muy penosos, somos muy dramáticos mentalmente. Todo lo abordamos con miedo y con timidez, y no. Si tienes que decirle algo a alguien, díselo. No tienes que ser grosero, tienes que ser directo, tienes que ser incluso diplomático y elegante si quieres, pero ten la conversación difícil. Termina sociedades, habla con tus inversionistas, despide gente, invita gente. Esa incomodidad emocional si la dominas, te hace dominar todo.

-Roberto Ibarra: También al final del día lo cortés no quita lo valiente. Entonces tal como tú dices, no hay que ser agresivo ni rudo, pero sí hay que entrarle a estas conversaciones difíciles.

-Aarón Benítez: Así es.

-Roberto Ibarra: Aarón, en tu quehacer diario como emprendedor, ¿tú personalmente utilizas alguna herramienta digital, algún sitio web o alguna app que crees que le pueda servir a otros de nuestros Vidapreneurs?

-Aarón Benítez: Claro que sí. Yo utilizo dos que son las mejores apps del mundo. Las mejores herramientas, y están infravaloradas por el 99.9% de la gente. Se llaman Facebook y se llaman WhatsApp. Hoy en la mañana me preguntaba una amiga hace rato: ¿qué has hecho hoy? Le dije: hoy en la mañana estuve viendo todo esto de la estrategia, estuve con mi socio fulano de tal, bla bla. Todo por WhatsApp. Yo hago todo por WhatsApp, me comunico con decenas de personas a diario por WhatsApp. Básicamente es la herramienta número uno, y sin embargo la usamos para estar en el grupito con los amigos de Kínder Garden, compartiendo los memes de siempre. Aquí lo digo, mi WhatsApp es público. Es el 55 61 43 71 25 en México. ¿Qué es lo peor que puede pasar que tu WhatsApp sea público, le digo a la gente? Pues nada. No te pueden hacer nada por WhatsApp. Si alguien te molesta lo bloqueas. Cuando no entendemos la exposición tan maravillosa que tienes en esta red tan íntima con millones de personas, te limitas a estarla usando con tu mismo grupito de amigos de siempre. Para mí esto es una tontería, que la gente diga: es que el WhatsApp es privado. No entiendo ese concepto, porque digo: privado ¿para qué? Si yo hablo en esta persona, que nada más sea la misma con la que continué la conversación, ¡guau! Entonces mi número está ahí, pueden repetir esa parte y está mi sitio web, está en todos lados. En cada conferencia lo doy. Eso me acerca a muchas posibilidades. Esa es una. En Facebook yo no consumo nada. De hecho no veo nada de nadie, todo está filtrado. No veo nada de mi esposa ni de mis papás ni de hermanas ni de amigos. Si quiero ver algo voy a sus perfiles. Yo lo que hago cuando entro a Facebook es crear contenido. Crearlo. Tal vez en unos días escriba un artículo sobre esta entrevista. Oye, me entrevistó Roberto de Vida Entrepreneur y bla bla. Comparto lo que aprendí, alguna pregunta que no esperaba. Más de 10 años de estar haciendo eso me han enseñado que ahí está una conexión muy padre. No lo veo en el término capitalista. Algo que hay que entender es que si tú agregas un valor inmenso al mundo, es imposible que no te regrese algo. Pero si agregas muy poco valor al mundo, es un poco difícil que te regrese algo, o es mínimo lo que te puede regresar. Eso es lo que yo veo, esas son mis dos apps. Facebook y WhatsApp.

-Roberto Ibarra: Excelente. Estas recomendaciones y tus datos de contacto también van a estar aquí en las notas del programa. Algo para complementar lo que dices del impacto de dar contenido y esperar retribución es que yo creo que la manera más fácil de evaluar qué tanto estás aportando es pensar que si te murieras hoy, además de tus familiares, ¿quién más te extrañaría? ¿Quién más diría: híjole, qué mal que se fue esta persona, vamos a perder mucho? Creo que es una prueba interesante. Ahora Aarón, te quiero hacer una pregunta. Tú que manejas muchas empresas a la vez, este grupo de inversionistas, ¿cómo organizas tú los primeros ochenta minutos de tu día?

-Aarón Benítez: A mí me gusta mucho correr. En un buen día típico me levanto a las 5, 5:30 de la mañana. Me dormí temprano obviamente, 9 o 10 de la noche. Corro. Te repito, vivo en Boca del Río. Tenemos un boulevard hermoso, el amanecer es genial, el estar corriendo junto al mar tengo esa dicha, esa bendición. No tienes una idea de la cantidad de problemas que resuelvo en mi mente, y epifanías que recibo cuando voy corriendo, porque al final correr es meditación en movimiento. No es realmente un muy buen ejercicio siendo honestos. Quisiera algo más efectivo en cuanto a menos tiempo y mayor impacto. Hay otros muchos ejercicios. Pero correr para mí es una terapia. Corro, regreso, me baño, llevo a mi hijo a la escuela, en el carro vamos practicando inglés, le voy enseñando inglés yo. Frases que él usa realmente en su vida, haciéndolo sentir cómodo. Regreso, desayuno y comienzo a escribir algo. Me gusta mucho escribir. Si no escribo y no leo a diario, no fue un buen día. Usualmente así es un muy buen día típico. Varía, a veces tengo temporadas donde viajo mucho, y todo se descuadra un poco. Pero en general te puedo decir que el 80% de mis días son así.

-Roberto Ibarra: ¿Cómo organizas controlar tantos emprendimientos? ¿Cómo funcionas? ¿Te pones de meta atender cada día un emprendimiento? ¿Cómo se controla esta gran cantidad de emprendimientos a la vez?

-Aarón Benítez: Lo que he aprendido es que Apple no es una empresa. Son muchas empresas, y dentro de esas empresas tienen un mismo nombre. Yo lo veo igual. Cómo el gobierno controla tantas ciudades, tantos estados. Tienes que tener ejércitos, y tienes que confiar en tu gente y ser muy claro. A mí me gusta mucho pensar en términos de que soy un general, y le digo a mi capitán: ve y toma esa colina. No le digo cómo, no le digo cuándo, no le digo con cuántas personas, qué metralletas usar. No le explico por qué tiene que tomar esa colina. La orden es: ve y toma esa colina. Un buen capitán lo va a hacer. Un capitán que no debe estar en ese ejército te va a preguntar: ¿para qué? ¿Pero cómo ¿ ¿Oiga, me llevo a fulano o a este otro? Entonces creo que todo general quiere a sus soldados, son sus soldados. Pero tampoco puede estar en conexión emocional con cada fibra de sus sentimientos. Igual se enojan si los mando a conquistar esta colina. Entonces debo ser agradable, pero muy específico, y dar instrucciones o marcos de referencia. Necesito que hagan esto. Punto. Creo ejércitos. Entonces tengo colaboradores geniales, tengo gente fantástica con la que me voy rodeando, y lo que te decía de la marca personal me ayuda porque mucha gente va conectando con la misión, quieren aprender, yo entiendo que no van a estar toda la vida conmigo, pero van a estar un año, dos o tres, y me dicen: yo puedo hacer esto, quiero hacer esto, hablamos y varios de ellos entran. Están nutriendo la organización. Entonces delegar de manera inteligente. Creo que mucha gente entiende delegar como hacer las cosas a un lado. Yo sé que delegar es poner lo importante en manos capaces.

-Roberto Ibarra: Excelente, Aarón. Tal cual lo que tú describes es la definición de delegar, contra la alternativa que es descargar, que es tal cual ponerlo de lado. Aarón, ahora te voy a llevar a una situación hipotética en la que están muchos de nuestros Vidapreneurs. Que son estos emprendedores que están esperando nacer, o que acaban de nacer y están esperando crecer. Entonces imagínate que por algún evento catastrófico te quedas sin tus emprendimientos actuales y amaneces sólo con 500 dólares y una laptop. ¿Qué harías tú en los próximos siete días?

-Aarón Benítez: Crearía un producto digital. Tardé muchos años en hacer esto. Sabía desde hace tiempo que ahí está la escalabilidad más rápida. No haría una app, no haría una plataforma. Haría un curso. Me grabaría, haría un curso y empezaría a invertir en Facebook, en Google AdWords para publicitarlo con esos 500 dólares, con mi laptop. Todos absolutamente tenemos algo que explicarle al mundo. Mucha gente no da cursos y no explica cosas porque creen que no están listos y piensan que tienen que ser una autoridad mundial. Eso es un error. Solamente tienes que saber 1% más del público al que vas a servir. Yo no soy Carlos Slim, sin embargo sé algo de negocios y puedo explicarle a mucha gente que sabe mucho menos que yo de negocios. Punto. Pero si vienen banqueros, viene gente que ha fundado empresas de miles de millones de dólares, pues obviamente es al revés. Yo tengo que aprender de ellos. Eso es algo que sí le dejaría a tu audiencia. No tienes que ser el experto mundial para vender tu conocimiento, simplemente tienes que saber el 1% más que aquellos a los que vas atender, a los que vas a servir. Eso es lo que haría yo.

-Roberto Ibarra: Aarón, ya que estamos terminando este programa, tus datos de contacto más fáciles o donde prefieres que te contacten, ¿es a través de WhatsApp o prefieres otro medio de contacto?

-Aarón Benítez: Voy a dar tres. Uno es mi sitio web, aaronbenitez.com; facebook.com/aaronbenitez, ahí me encuentran. Es el tipo de los ojos rasgados. Ahí me van a ver sin ningún problema. Mi WhatsApp que ya di, que es el 55 61 43 71 25 con código internacional +52 de México. En esos tres podemos platicar, yo encantado, y continuar la conversación. Al final Roberto, esto es una platica. Puede continuar como lo haces tú al ponerla en internet, y trasciende tiempo y espacio. Entonces que siga la plática.

-Roberto Ibarra: Aarón, antes de despedirnos por favor danos un último consejo.

-Aarón Benítez: Mira, voy a dar varios muy rápido. Lo primero es cero dramas. Hay algo cuando pensamos en drama, nos imaginamos una escena de telenovela de alguien arrastrándose y gritando en el piso: ¡no me dejes! O cosas así. Ese es un drama de alta intensidad. Es muy fácil de reconocer. Pero me refiero más al drama de baja intensidad que usamos en la oficina cuando: es que le iba a decir a fulano pero no le dije porque igual se va a enojar, porque el otro día… empiezas a hacer toda una historia. Eso es drama de baja intensidad y nos limita como no tienes idea. No tengas pena, di lo que tengas que decir, y haz lo que tienes que hacer. Entender que la gloria está en el largo plazo. La gloria está en el largo plazo. Gracias a Dios ahorita estoy hablando de todo esto, pero tengo 36 años. Si tú hablabas conmigo a los 22, para empezar ni ibas a hablar conmigo, ni me ibas a entrevistar. Si tomas ese momento de mi vida, de los 20 los 30, todo un relajo, todo un tipo muy desenfocado, muy dramático, muy tímido, muy pesimista. Básicamente entender que la gloria está en el largo plazo. Lamentablemente leemos un libro una semana y decimos: ¡guau! ¿Por qué yo no he hecho todo eso? Porque tu cerebro lo está procesando. Aunque sabe que no, lo está procesando como si hubiera ocurrido en una semana. Ves la película de Social Network, sales del cine y dices: ¡guau, yo hubiera hecho Facebook! No es cierto. Tu cerebro lo está procesando como si hubiera sido dos horas, cuando en realidad son años para ese tipo de cuestiones. La gloria está en el largo plazo. Lo más importante Roberto, y todos los Vidapreneurs que nos están escuchando, sean audaces, y séanlo ahora.

-Roberto Ibarra: Aarón Benítez. Muchas gracias por compartir tu historia aquí en Vida Entrepreneur, que estamos seguros le dará vida a nuevos emprendedores.

-Aarón Benítez: Muchas gracias a ustedes. Un fuerte abrazo.

Gracias Vidapreneurs por escucharnos una vez más. En nuestro siguiente capítulo conocerán a otro emprendedor exitoso que comenzó como todos nosotros; sin nada. Suscríbete a nuestro podcast en iTunes para que no te pierdas ningún episodio. Visita nuestra página web, vida-e.com para consultar la información que escuchaste hoy y acceder a otros recursos. Dale vida a tu emprendimiento hoy, utiliza el mismo servicio que por más de 5 años hemos usado para hospedar nuestras páginas web. Entra a http://vida-e.com/hospedaje y obtén un 60% de descuento en tu primer año de hospedaje.