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186 - Antonio Cruz
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Emprendedor exitoso #186 - Antonio Cruz

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186 - Antonio Cruz

Emprender para volverse rico es bastante pobre

Referencias

-Emprendimiento

Kurago Biotek

-Herramienta

Redes sociales

-Libro o película

Libro: TecnoPreny

-Contacto

E-mail: antonio.cruz@kuragobioteck.com

Recomendaciones

Entrevista

-Roberto Ibarra: Hola Vidapreneurs, ¿cómo están? Roberto Ibarra aquí con ustedes. Recuerden que mi correo es roberto@vida-e.com. El día de hoy estamos con el fundador de Kurago Biotek, que es una empresa que creó una disrupción al crear el único alimento en gel biodigestivo que no es lácteo. Ayuda a mejorar la calidad de vida en pacientes con ciertos padecimientos. Está con nosotros hoy su fundador, Antonio Cruz. Antonio, ¿cómo estás hoy?

-Antonio Cruz: Muy agradecido. Con mucho gusto de comunicarnos con los Vidapreneurs para poder compartir experiencias, dolores, satisfacciones y todas las ilusiones a manera de poder fomentar el ecosistema emprendedor.

-Roberto Ibarra: Antonio, muchas gracias. Oye, ¿tú normalmente en qué parte del mundo te encuentras trabajando?

-Antonio Cruz: Nos encontramos en el estado más mexicano del mundo que es Guadalajara, Jalisco.

-Roberto Ibarra: Excelente. Oye Antonio, ayúdanos un poco más a entender lo que es tu producto. Tú cuando vas a una fiesta o algún evento y te preguntan a qué te dedicas, ¿cómo explicas brevemente eso?

-Antonio Cruz: Lo que hacemos son alimentos funcionales. Actualmente tenemos diez marcas en el mercado. Los alimentos funcionales son alimentos que además de poderte nutrir, pueden modular alguna función orgánica en el cuerpo humano. Por ejemplo, inmunológicamente tus defensas. Poder reducir toxinas urémicas en gente con insuficiencia renal crónica. Poder disminuir niveles de inflamación en gente que está experimentando el gran reto de vida de luchar contra el cáncer, que está siendo sometido a quimioterapia y radioterapia. Poder a lo mejor ayudar a que se reduzcan tus niveles de oxidación. Regular tu digestión, no solo en humanos, también en algunos animales. Por ejemplo, tenemos una línea donde hemos desarrollado alimentos para pollitos, para que puedan resistir ciertas infecciones en algunos microorganismos malos, patógenos que impiden no solo que se desarrolle sino que contaminan la carne. En fin, también hay aplicaciones para vegetales. Son alimentos que además de poder nutrir, modulan funciones orgánicas en el cuerpo humano. El toque muy particular de Kurago Biotek, es que todas tienen deliciosos sabores.

-Roberto Ibarra: Cuando me platicabas esto, yo me imaginaba que se iba a ver como un Gerber, iba a saber como a algo de comida del espacio, que probablemente no iba a ser muy bueno. Pero qué bueno que ese es un foco importante en tu producto. Ahora Antonio, antes de platicar más a detalle de lo que es Kurago Biotek, cómo has creado estos productos y cómo has crecido tu emprendimiento, lo que hacemos aquí en el programa de Vida Entrepreneur es motivar a nuevos emprendedores a que nazcan. Pero antes les queremos contar la realidad. De que 9 de cada 10 emprendimientos van a fracasar y cómo ellos se comporten ante estas situaciones de fracaso es lo que va a definir su éxito posterior como emprendedor. Entonces en esa tónica Antonio, por favor cuéntanos la historia de tu peor momento como emprendedor. La situación que más te haya dolido a la fecha. Llévanos a revivir eso contigo por favor.

-Antonio Cruz: Yo creo que a lo largo de estos 10 años de emprendimiento que ya tenemos, uno de los momentos más dolorosos y creo yo de mayor refuerzo en cuanto a carácter y maduración al mismo tiempo, fue una vez que, como bien dices, los emprendimientos sí tienen un porcentaje de bateo de 9 a 1, 8 a 2. Cuando emprendes en alta tecnología, a veces ese porcentaje es todavía menor. Desarrollar tecnología no sólo en México, en cualquier país del mundo es sumamente costoso. La incertidumbre de que el desarrollo tecnológico pueda realmente generar un prototipo siquiera tecno funcional que dé un alto valor agregado, es muy grande. Yo me recuerdo muy bien que más o menos por el año tres cuando ya nos habíamos acabado todo. Por que si bien somos emprendedores tecnológicos y lo que nos duele a los emprendedores tecnológicos muchas veces es saber cómo vender. Te quiero decir que siendo ingenieros y técnicos nos dimos cuenta ahí por el año dos, que éramos extraordinarios vendedores. ¿Sabes por qué? Por que vendimos el carro, la casa, los relojes, todo. No pude pagar la colegiatura de mis hijas, que fue algo que me laceró bastante. Mis hijas tuvieron que dejar de estudiar un semestre porque no había dinero para pagar la colegiatura. En medio de esa situación no solo personal sino en mi caso, familiar y de mis socios. De mucha crisis económica, pero con una visión firme de seguir adelante en esa incertidumbre de la apuesta tecnológica a ver si contestaba o no. Una de las opciones que vimos como más viables fue recurrir a un fondo de inversión. Que en este caso era un fondo de inversión de Nafinsa. Vino gente de Nafinsa, nos evaluó, cubrimos absolutamente todos los requisitos. En ese momento nosotros sentíamos que para poder mantenernos vivos era la señal de Dios de que nos había mandado ese fondo, para poder seguir no solo subsistiendo sino desarrollando. Este fondo se manejaba con una evaluación externa por parte de científicos mexicanos que finalmente daban el palomazo para confirmar que había suficiente mérito tecnológico. Para entonces nosotros ya habíamos sido candidatos al Premio Nacional de Tecnología. Teníamos 2 patentes ingresadas, teníamos una seria de tesis de doctorado y maestría. Prácticamente nosotros estábamos seguros que el punto que más robusto teníamos era el del mérito tecnológico, que ya habíamos pasado todo lo demás de las pruebas financieras y legales. Todo lo que el deal diligence comprendía, pues prácticamente iba ser un trámite donde no solo íbamos a salir bien librados sino en hombros, vitoreados por el mérito tecnológico. Pues ¡tómala! que había un científico de mucho prestigio, de mucha reputación y mucha influencia que no nos calificó con el mérito tecnológico. Me acuerdo que fui a la universidad donde él servía. Hablé frente a frente con él. Le dije: Doctor, sé que usted nos está evaluando, vengo a hablar con usted para poder cabildear respecto al mérito tecnológico que nosotros percibimos que sí teníamos. El Doctor me acuerdo que en ese momento me dio una tarjeta, que firmó atrás en el dorso, me dijo: ten la seguridad de que te voy a ayudar. Entonces yo salí de ahí y quince días después ya empezaba el cuento de la lechera: de que si vendo la leche, compro una chivita y luego ordeño la chivita y con eso compro un establo y así. Ya estábamos haciendo las proyecciones esperando simplemente que se diera el fallo. Cuando se da el fallo, se da el fallo de que no nos aprueban el fondo. Que no nos los aprueban en la retroalimentación específicamente por el punto de que no encontró el evaluador mérito tecnológico. Entonces, recuerdo que llegué a la casa y lloré. Lloré porque me sentía traicionado. Yo decía, ¿por qué no me dijo frente a frente: oye, no te voy a ayudar y hazle como quieras? Para mí los premios y las patentes, las tesis no son significativas, esperaría otra cosa y punto. Yo sentía una cuestión encontrada entre, por una parte, y al final lo definimos en Kurago Biotek como tal, había dream builders, constructores de sueño en las universidades, en los centros de investigación. Los propios funcionarios de gobierno a nosotros nunca nos pidieron dinero, nunca nos dieron mala cara. Al contrario, siempre nos han guiado y demás. Del otro lado había estos dream break, rompedores de sueños que a veces en ese momento podían llegar a inhibir el conjunto de esfuerzos de gente que sí quería ayudarnos. Sí tenía intenciones de salir adelante. Fui a Nafinsa y me acuerdo que Nafinsa me dijeron algo así, no podemos hacer nada. Luce como que es el típico cuento este de los cangrejos latinoamericanos que nos jalamos unos a otros para no salir de la cesta. Bajo ese argumento salí verdaderamente apesadumbrado, ciertamente con muchas ganas de abortar el proyecto. Me acuerdo que llegué a la oficina a comunicarles a mis socios, mira la única esperanza que teníamos era poder generar una respuesta de apelación. Pero ya me dijeron que es inapelable y que la persona que nos evalúa como no mérito tecnológico es el equivalente a la Suprema Corte de Justicia. Ya no hay una instancia arriba. Te quiero decir que el fondo era de $4,000,000.00 y para poder sobrevivir en breve necesitábamos nada más $350,000.00. Te estoy hablando del 2009 más o menos. Al borde de ya decir: vamos a la fregada, nos volvemos empleados y demás. Suena el teléfono, me toca a mí contestar y es una señora de Ocotlán Jalisco y me dice: oiga es ahí dónde inventaron la gelatinita muy rica con lactobacilos. Yo me acuerdo que hasta de mala gana le contesté a la señora. Le dije: si señora aquí es, en qué le podemos servir. Me dice: pues fíjese que yo soy de Ocotlán y nada más hablaba para darles las gracias por haber inventado la gelatinita muy rica con lactobacilos. Yo me acuerdo que le dije: que bueno que le cayó bien. Ella me interrumpe y me dijo: no, a mi no, le cayó bien a mi bebé de diez meses. Le contesto a la señora: no, pues que bueno. Mientras le contestaba a la señora, yo estaba pensando: señora, apúrese porque dentro de muy pocos días o semanas ya no va haber gelatinita muy rica con lactobacilos ni para usted ni para su bebé. Entonces le digo: pues que bueno que le cayó muy bien a su bebé. La señora entonces me dijo: sí porque fíjese usted, que mi bebé antes de la gelatinita muy rica con lactobacilos, tardaba mucho en sonreír cuando salía de su quimio y de su radioterapia. Yo me acuerdo que agarré el teléfono, con el corazón así, mis ojos dilatados sobre la vista de mis 5 socios. Al momento de colgar el teléfono dije: aquí se trata en lo inmediato de que nos salgamos a vender y consigamos $350, 000.00 para no parar esto. Aquí se va a ver qué tan buenos ejecutivos y emprendedores realmente somos. La historia es que desde luego aunque fuera en el camión a subirnos con nuestras cajitas a decir: señores pasajeros, disculpen las molestias que les venimos causando. Somos emprendedores tecnológicos y traemos hasta ustedes… Conseguimos por venta, ¡ojo! los $350,000.00. A partir de ahí nos dimos cuenta de dos cosas muy importantes. Cuando emprendes buscando el beneficio de alguien más que no eres tú, llegas hasta donde jamás lo habías imaginado. Creo que emprender por el simplemente hecho de volverse rico es bastante pobre. La otra es que no hay como dicen los gringos, one in life time opportunities. Eso de que: es que si no es esta venta, si no es este inversor es una oportunidad única en la vida, no es cierto. Cuando realmente se tiene espíritu emprendedor, y cuando realmente tienes una oferta de valor que el mercado reconoce, si no es una va hacer la que sigue, y si no la que sigue. Si te mantienes con una visión firme de beneficiar a alguien más que no eres tú, no sólo el tiempo de espera te va a permitir madurar más, sino que va a permitir que en tu reto puedas ir construyendo un mejor ecosistema de ventas y definición de cómo comunicarlo. Eso incrementa valor a tu emprendimiento. Así que la siguiente vez que tuvimos una oportunidad de inversión ya valíamos 4 veces más. Solo por no morirnos.

-Roberto Ibarra: Esta súper intensa esta historia. Muchas gracias por compartir todos esos momento difíciles y cuando estabas a punto de tirar la toalla. Cómo esta experiencia te transformó y al final te llevó a la acción que es parte de lo que nos falta muchas veces como emprendedores. Esta acción de decir bueno, no se están dando las cosas. Podemos rendirnos o vamos a hacer algo. Que es tal cual lo que tú hiciste, saliste a vender y resolver esta situación, que es lo que te permitió llegar hasta donde estás ahora. Antonio, muchas gracias por compartir todo esto. Ahora te voy a llevar al momento de la fundación de tu empresa. Cuéntanos en qué momentos se te ocurre esta idea de hacer estos alimentos funcionales. ¿Qué estabas pensando? ¿Cuándo fue esta situación que dijiste tú: ¡ajá!, lo que vamos a hacer es este tipo de alimentos que además de nutrir, van a ayudar y van a saber rico? ¿Qué estabas pensando? ¿Cómo es esa historia? Cuéntanos por favor.

-Antonio Cruz: Fíjate que lo único que de origen nosotros queríamos hacer era un dulce nutritivo para unos pequeñitos que son atendidos en un centro especializado para personas con VIH sida, niños de aquí de Tlaquepaque, se llama PAIPID. Nosotros somos 5 ex ejecutivos de empresas transnacionales que en una de las últimas empresas donde estuvimos hacíamos insumos médicos. Nosotros generábamos una serie de productos que aunque estaban en buen estado los dábamos a donación a este centro. Teniendo esa interacción nos daba mucha ilusión poder desarrollar un dulce nutritivo para este tipo de pequeñitos. Que cómo ya podrás imaginar tienen que estar muy cuidados, no solo en sus emociones y medicamentos, sino en cualquier cosa que consumen como alimento. Nosotros empezamos a probar con algunas proteínas, con algunos ácidos grasos y omega 3. Desarrollamos algo que de sabor estaba muy rico y que tenía un contenido nutrimental bastante interesante también, por el tipo de niños con la visión que estábamos queriendo desarrollar esto. No quisimos hacerlo sin la seriedad y el soporte de las universidades y centros de investigación. Yo creo que ahí fue, lo voy a decir hoy, 10 años después, uno de los mayores aciertos de Kurago Biotek. Desde su fundación siempre ir de la mano con universidades del más alto nivel, con centros de investigación del más alto nivel en el país. El Tec de Monterrey, la UNAM, el Politécnico, el CIATEC, el Instituto Nacional de Ciencias Médicas Salvador Zubirán, entre muchos. Entonces llegamos allá, recuerdo que me recibió una de las científicas más prominentes de este país, que falleció hace 3 años, la Doctora Florencia Vargas Vorackova. Toma una de las gelatinitas que habíamos hecho con proteínas, me la avienta y me dice: mire ingeniero, en este país eso de andar adicionando vitaminas y minerales a las cosas es algo de hace 60 años. El problema no es que los alimentos lleven nutrimentos, el problema es que los podamos absorber. Abre el cajón de su escritorio, saca una galleta recubierta con chocolate y malvavisco en el centro con un mamífero prehistórico. Me lo avienta y me dice: lea atrás. Atrás yo leo, entre todos los ingredientes que tiene está el 25% de ingesta diaria recomendada de ácido fólico. Después de que leo eso, me dice: Deténgase. Mire usted, ha oído del gran problema de los niños que nacen con labio leporino y la gran campaña que tiene el gobierno para poder evitar este tipo de malformaciones en los chiquitos. Especialmente en las zonas indígenas, rurales y de pobreza extrema. Le dije, si he oído del ácido fólico que incluso se regala. Me dice: si eso tiene el 25% de ingesta diaria y recomendada, a ver ingeniero, 25 x 4, pues 100. Eso quiere decir que con 4 galletas recubiertas de chocolate con malvavisco, la señora Wirarica o la que está en la selva de Chiapas ya la libró y su hijo no va a nacer con labio leporino. Me quedé pues impactado. Entonces resulta que la científica nos dice: si realmente quieren hacer algo por la digestión, dedíquense a regular la única función que en su conjunto no está grabada en su ADN, que es la digestión. Porque la digestión obedece no sólo a tu ADN, sino a todo un micro ecosistema que vive dentro de ti sin ser de tu ADN. Que es lo que hoy conocemos como microbiota y antiguamente se le llamaba flora intestinal. Ese es el momento histórico donde dices: ¡ah caray! ¿Entonces los lactobacilos no vienen de la leche? No. Los lactobacilos es el primer regalo de vida que te da tu mamá cuando naces. En la placenta, en el cuello vaginal, ahí están los lactobacilos. Vemos como los lactobacilos son propios de las mucosas del cuerpo humano. Entonces replicamos en una deliciosa gelatina las condiciones biofísicas y bioquímicas, presión, temperatura, viscosidad de la mucosa del intestino. Ponemos los probióticos, los lactobacilos, los bífidos y tómala, que sobreviven. Me acuerdo que así como en la película de Frankenstein: ¡vive! Cuando vimos los análisis, que estaban vivos, fuimos rápidamente con la científica, me acuerdo que se me vuelve a quedar viendo fijamente a los ojos. Le digo: ya está. Me dice ella: ¿qué está? Le dijimos: Ya está, logramos que sobrevivieran en un medio que no es lácteo, que es una gelatinita muy rica con proteínas. Ve la Doctora los análisis y con los ojos dilatados me dice: ¿saben lo que acaban de hacer? En ese momento mi respuesta fue muy honesta y le dije: no, no tengo idea de lo que acabamos de hacer, pero hicimos lo que usted nos dijo. Hoy han pasado 10 años, hemos sido 2 veces Premio Nacional de Tecnología con dos presidentes distintos, Calderón y Peña Nieto. Somos Premio Nacional de Salud. La única biotecnología latinoamericana que se ha presentado en Hannover en Alemania en el marco de biotecnología. Ha sido la única que se ha transferido de México a Estados Unidos. Hemos estado en China, en Brasil, en Canadá, a medida que hemos ido creciendo. Te digo que hoy tenemos 10 marcas en el mercado. Estamos por lanzar este año otras 3. Hoy con profunda honestidad y con profunda humildad te digo: no acabo de entender qué fue lo que hicimos en ese verano del 2006.

-Roberto Ibarra: ¡Qué historia, Antonio! Súper interesante esta parte y hay muchísimo aprendizaje que podemos compartir con nuestros Vidapreneurs. Tú cómo llegas con estas ganas de emprender, de crear estos productos. Quizás con esto tú llegabas con la energía, pero todavía no habías apuntado muy bien tus cañones. Es ahí donde entró este experto científico que te orientó hacia cuales eran los dolores del mercado y hacia dónde deberías enfocar esta energía. Eso es algo muy recomendado para nuestros Vidapreneurs, que puedan encontrar estos expertos a quienes acercarse para que los puedan orientar a dónde enfocar y no desperdiciar sus energías. Recuerdo por ejemplo que incluso hace poco con nosotros mismos Antonio, que estamos buscando cómo poder crecer este podcast. Nos hemos acercado a muchísimos expertos que tienen muchos años en el medio. Les preguntamos, les comentamos, oye ¿tienes unos minutos para compartir? Platicamos qué queremos hacer y yo creo que miden lo que vieron en ti en ese momento. Que es esta energía de querer transformar algo, crear algo que no hay. La verdad es que siempre nos hemos encontrado esta experiencia con personas que te ayudan. Otra cosa súper interesante Antonio, es esta parte de cómo después de que esta persona que te ayudaba te comenta del mérito que tienes, este mérito científico o tecnológico que has logrado con tu producto, después lo descalifica otro. Son estas cuestiones de que al final del día no existe un producto o servicio que enamore a todos a primera vista. Es algo con lo que hay que tener que lidiar, yo también lo he sentido incluso como emprendedor muchas veces. Creo que es una cualidad que se debe desarrollar. Por ejemplo cuando eres empleado y pierdes tu empleo, ya sientes que se te acabó el mundo. Te despidieron, se acabó todo. Como emprendedor te tienes que acostumbrar al rechazo. Incluso esta parte de las ventas, pues muchas veces probablemente más veces de las que te van a decir que sí, te van a decir que no. Entonces el no y estas objeciones es parte del quehacer diario del emprendedor. Hay que buscar cómo lidiar con ellas para poder seguir creciendo. Ahora Antonio, cuéntanos un poco de la parte comercial de tu producto. Ya que tienes este producto, empieza a ganar estos premios, tiene sus patentes. ¿Cómo es la parte de la venta? ¿Llegas y tal cual les comentas: mira yo soy el que creo el producto, este producto que tienes estas cualidades, vas a un hospital y te lo compran inmediatamente? ¿Cómo funciona esta parte de las ventas?

-Antonio Cruz: Fíjate que al final del día, lo que nos hemos dado cuenta es que hay dos ciencias. La primera parte es dura, matemática, determinística. Lo único que te lleva es a tener un prototipo tecnofuncional, patentes, premios, tesis. Lo que me digas. Pero hasta ahí realmente no has hecho nada. La otra ciencia es cómo comunicarlo de manera directa, sucinta, corta y muy efectiva. Eso es lo que nosotros le llamamos la otra ciencia. Esta es la parte suave, la parte humana, la parte que realmente no hay un algoritmo o un modelo matemático para poderlo descifrar. Se genera a partir más de cuando trabajas con tecnología disruptiva. En nuestro caso es biotecnología disruptiva. Hay un paradigma que no refiere. Siempre pongo el ejemplo del MP3, no sé si tú sepas, que el MP3 lo inventa el Doctor Karlheinz Brandenburg en Alemania en el Instituto Fraunhofer. El Doctor es candidato a Premio Nobel, vive todavía. Siempre digo: ustedes saben cuántos dispositivos MP3 usan esta tecnología que nos permite hoy en un iPhone, en un Android escuchar la música que queremos.

-Roberto Ibarra: El podcast…

-Antonio Cruz: El podcast mismo. ¿Tú sabías cuántos MP3 vendió el Doctor Karlheinz Brandengurg, candidato a Premio Nobel en Alemania y en el mundo?

-Roberto Ibarra: Pues me suena que por tu pregunta, cero.

-Antonio Cruz: Ninguno. Tuvo que venir el genio de Silicon Valley, Steve Jobs, que en su vida no inventó nada. Porque el señor no inventó nada para poder revolucionar y cambiar el mundo. Lo que nosotros diseñamos es una herramienta que se llama King Boxer Ajedrez. El King Boxer Ajedrez necesita 2 habilidades. Siempre que a mí y mi socio que nos preguntan: ¿en qué es bueno Kurago Biotek? Ya ves que es una de las preguntas base de los inversores y de tus clientes y demás. Haces 50 cosas, pero dime qué es lo que realmente haces bien. Nosotros dijimos en esta secuencia: para lo que Kurago Biotek es indiscutiblemente bueno es para: uno, aceptar su ignorancia. A partir de aceptar su ignorancia poderse hacer del conocimiento con quien mejor lo tenga. Dos, aceptar su ineptitud. Cuando normalmente obtienes el conocimiento, lo digieres y entiendes que vas a requerir de cierta habilidad. Rápidamente aceptar si eres capaz o no para desempeñarla es vital. Este King Boxer Ajedrez es muy sencillo. Establece al más puro estilo ajedrecístico una estrategia para salir al mercado, para ver cómo comunicas tu producto. Sales al mercado, el mercado cruel y sin misericordia te va a poner la golpiza más grande de tu vida. Entre menos arrogante seas, entre más humilde seas, más rápido te vas a replegar, te vas a sacudir, a lamer las heridas. Antes de que te cicatricen, vas a volver a decir ya entendí. Voy en un segundo esfuerzo con una estrategia más refinada y otra vez sales, una y otra vez. En una especie de interacciones que te van a ir acercando cada vez más en una curva de aprendizaje a cómo vender tu producto. Aterrizado al caso de Kurago Biotek. Nosotros el primer producto Ventro, es un producto que es una simbiosis sinérgica entre bióticos y abióticos en fermentaciones selectivas para poder segregar metabolitos específicos, que modulan la única función orgánica que en su conjunto no está grabada en tu ADN, tómala. Igual que el Doctor Karlheinz Brandengurg, ¿sabes cuantos Ventros vendí a pie del refrigerador? Ni uno. De repente decimos, oye, este producto termina siendo bueno para la digestión, quién es el especialista médico para la digestión y dices: el gastroenterólogo. Vas con el gastroenterólogo, le dices el premio, el protocolo. Muchos gastroenterólogos muy picudos nos decían: ah caray, la doctora Florencia Vargas Vorackova, ¡ah caray! ella me dio clases en el doctorado, tienes todo mi respeto. ¿Sabes cuantos Ventros vendimos con gastroenterólogos? Cómo 2 ó 3 cajitas. ¿Sabes por qué? Porque en este país nadie va a gastar $1,100.00 para curarse una diarrea o una constipación. Pero si no sales al mercado, no te das cuentas. Regresas otra vez después de ese King Boxer. ¿Quién para las enfermedades gastrointestinales? Sales con otra estrategia para poder acercarte a los médicos generales. Te das cuenta que en este país en la parte privada el 80% de los médicos generales consulta adyacente a una farmacia. ¿Sabes cuándo van a cambiar el cuadro básico que ellos tienen para las cuestiones digestivas? Nunca. Así vas regresando, hasta que por ahí, y mientras vas desarrollando esto. SÍ vas vendiendo marginalmente una, dos, tres cajitas más pero no alcanzas a pagar los fijos. Tampoco tienes tiempo para ser arrogante, porque a más arrogante más se prolonga el fijo. Al prolongarse el fijo más tiempo. Todo va a pasar menos que el de la renta, Comisión Federal de Electricidad y Telmex te digan: no te preocupes, este mes no te llega el recibo porque sabemos que estás en el desarrollo y búsqueda de cómo comunicarlo, en fin. Al final ya cómo al séptima dijimos: ¿qué hacemos? Vamos con los pediatras. Después de 6 o 7 descartes más. Ahí nos dimos cuenta que en ese país de las pocas especialidades la que más vas a ver de manera preventiva son los pediatras. Lo que el pediatra le diga a la mamá, la mamá lo va hacer. Lo que la mamá le diga al papá que el pediatra le dijo, el papá lo va a comprar. El papá no se va a jugar la carta de no comprar la calidad del nutrimento que el pediatra le dijo a la mamá y 19 años después llegar a la casa de 18 años, chille y chille. Voltear a la mamá y decirle, ¿qué le pasa? La mamá decirle viéndolo a los ojos: ¡cállate, es tu culpa! El papá ahora decir: y ahora qué hice. Que la mamá le conteste: cuando era bebé tú no quisiste comprar el Omega 3 para la niña que nos dijo el pediatra que porque estaba muy caro. Ahora que no salió en listas en la UTG, no la estés molestando. No lo va a hacer. Nuestro producto todo tiene que ir refrigerado. Todos tienen un refrigerador por la parte de las vacunas. Tómala, empezamos a vender. Empezamos a encontrar el ecosistema y hoy te puedo decir que a pie de refrigerador en Wal-Mart, en H-E-B, en las Farmacias Guadalajara como se vende esa simbiosis sinérgica. Es una gelatinita muy rica con lactobacilos que para lo único que sirve es para tener una digestión fluida de boca-recto sin demoras, sin bloqueos, sin regresos. Si me la consumes 30 días tu sistema de defensas se pone más fuerte. 40 segundos, bien efectivo. De inmediato la gente trae a su mente el paradigma dominante del mercado actual. Todo mundo te dice, ah como Yakult. Durante otros 2 o 4 años, indebidamente cometimos la tontería de pelearnos con la marca. Me sentí ofendido. ¿Cómo? Yakult es lácteo, nosotros no. Nosotros tenemos 2 patentes. Aquí es como Steven Siga, tienes que construir valor de marca a partir de la fortaleza del competidor. Cuando uno realmente trae valor agregado por ciencia y tecnología, y se reconoce por el consumidor de manera perceptible, es decir, te lleva a un estado de felicidad mayor de cómo estabas antes. Lo puedes resumir en 3 frases contundentes. Para nosotros Yakult es increíble, gran marca. Nada más que Ventro, a diferencia de ellos al no ser lácteo no tiene problemas de intolerancia a la lactosa, no tiene grasa, no tiene altas calorías y rematas diciendo: lo que Yakult hace en 23 días que es reforestarlo, Ventro lo hace en 24 horas. ¿Quiere probar? De esa manera llevas estas simbiosis sinérgica a dos speech, de menos de 40 segundos. Nadie te va a dispensar más de 40 segundos para poder generar ventas. Hoy te puedo decir, uno de los parámetros en Wal-Mart que los vendedores cuidan más es uno que se llama GMROI. Para facilidad de los Entrepreneurs, y todos ellos que quieren llevar sus productos a Wal-Mart, ese indicador le dice al comprador de los supermercados cuántas veces le da vuelta al dinero que le cuesta a tu producto. Si tienes un GMROI de uno, quiere decir que si tú se lo vendes a peso, él saca otro peso cada mes porque está rotando el producto. En los 3 peores años de Wal-Mart, donde ellos han reportado decrecimientos, en la categoría más saturada que te puedas imaginar que son los yogures, aunque no somos lácteos estamos ahí entre Yakult y Activia, donde ha habido lanzamientos heroicos de líneas como Biobalance, que te ponen comerciales, y si tú ves han ido decreciendo en el mercado. Es el más encarnizado y más sanguinario de los anaqueles es el de refrigerados. Ventro tiene un GMROI de 6. 6 quiere decir que por cada peso que nos paga Wal-Mart, ellos hacen 6 pesos, 6 veces más. Es este speech sencillo que le da a la tecnología esta capacidad de que cuando el cliente después de estos 40 segundos secuenciados lo toma, la tecnología hace lo suyo. Mira, todos felices y contentos.

-Roberto Ibarra: Antonio, está súper interesante todo esto que nos comentaste. Muchas gracias por compartir todo este detalle. Esta es una experiencia viviente, como por ejemplo, cómo fuiste buscando el cliente, cómo fuiste adaptando tu mensaje. Esto es incluso lo que se platica mucho en estas metodologías de Lean Startup, para poder hacer justamente lo que tú hiciste. Les hemos platicado muchas veces a nuestros Vidapreneurs de estas tecnologías, cómo se puede llevar a cabo. Tú ya eres el ejemplo viviente de cómo se hizo y cuál fue el resultado. Esta parte también que comentas, muy interesante de cómo te subiste al hombro del gigante, más que combatirlo. Dijiste: bueno para qué me peleo, mejor veo cómo la aprovecho, también súper interesante. Al final también te trajo estos excelentes resultados. Sólo una pregunta Antonio. En los anaqueles, cuando estás en los supermercados, ¿tú tienes demostradoras de tus productos? ¿Cómo haces para que las personas tomen tu producto ahí?

-Antonio Cruz: En alimentos realmente lo que vende es la degustación. Dentro de las percepciones que el ser humano tiene, la que está más altamente ranqueada es el placer sexual. Después del placer sexual, la segunda percepción de mayor placer para un ser humano es el gusto. Siempre he sostenido que esa es la razón por la que las monjitas cocinan bien rico en los conventos. Entonces si tú quieres hacer un alimento para todos los Vidapreneurs, estamos entrando a la época, a la era del bienestar. Donde la biotecnología es la megatendencia líder y donde por su transversalidad va a haber 3 grandes industrias, equivalentes a Steve Jobs y Apple, por ahí del 2030. Una en biofarma otra en bioenergía y otra en bioalimentos. México tiene una gran solvencia en bioalimentos. El tepache, el tejuino, el pozotus, son bioalimentos. Tenemos la segunda arbolaria más grande del mundo. Yo siempre he sostenido que esa mujer o ese hombre equivalentes a Steve Jobs de la era del bienestar en bioalimentos en mexicano. Ahorita debe de tener como unos 22 o 23 años, debe de estar emprendiendo por ahí de unos 4 o 5 años en el futuro. A esas personas, les digo en alimentos no hay cómo la degustación. Puedes traer la cura contra el Sida y la cura contra el cáncer, si sabe feo nadie se lo va a comer. Para nosotros la clave para poder generar son dos. Una es pruébalo y ahí tienes esa percepción orgánica de decir, está rico, sabe como un dulce. No pasan más de 48 horas cuando sientes esa regulación en tu digestión. De decir, ¡ah caray! ¿Qué pasó? Voy al baño muy bien, no tengo regresos, no hay reflujo. Bajo esa condición no curamos nada, sino sólo restituimos una condición que de natural todo mundo debe de tener que has perdido por malos hábitos alimenticios y condiciones emocionales. Mientras no cambies estas, si nos dejas de consumir irremediablemente vuelves a sentirte mal. Entonces ahí es nuestro: pásalo, boca a boca decir, ¿dónde está la cajita? Es la manera, pruébame y siénteme. Así es cómo nosotros hemos ido desplazando cada una de nuestras diez marcas.

-Roberto Ibarra: Antonio, ahora te voy a pasar a una sección de preguntas más rápidas, donde el objetivo es entender más bien tu mente como emprendedor y ahora no tanto tu emprendimiento. Entonces tómate u poco menos de un minuto para estas respuestas. La pregunta inicial es, Antonio, ¿inicialmente a ti qué te detenía a emprender?

-Antonio Cruz: Pánico. Miedo a salir del salario fácil. Yo hace 10 años ganaba $150,000.00 base, me daban BMW. Me daba pánico dejar de ser el presidente de una compañía Fortune 500. Miedo interno.

-Roberto Ibarra: A lo largo de tu trayectoria como emprendedor Antonio, ¿Cuál ha sido el mejor consejo que tú has recibido?

-Antonio Cruz: El mejor consejo que he recibido es: acepta tu ignorancia. Acepta tu ineptitud.

-Roberto Ibarra: ¿Qué hábito crees que contribuye a tu éxito personal, Antonio?

-Antonio Cruz: Tener fe y coraje. Kurago Biotek se llama Kurago Biotek porque Kurago en esperanto, lenguaje universal, significa coraje, bravura.

-Roberto Ibarra: En tu quehacer diario Antonio, ¿tú personalmente usas alguna herramienta digital, algún sitio web o alguna app que crees que le pueda servir a otros de nuestros Vidapreneurs?

-Antonio Cruz: Definitivamente la virtualidad es una realidad que hoy vivimos, no sólo las redes sociales sino la comunicación de algo tan abstracto como una alta biotecnología a través de cápsulas de video grabadas de forma icónica, con metáforas, es algo que nos ha permitido ir comunicando y creciendo en ventas. Sin duda, no solo la parte de los videos y de las redes sociales, sino todas estas aplicaciones que puedan ser de utilidad como un coadyuvante al producto o al servicio de alta tecnología son fundamentales.

-Roberto Ibarra: Si sólo nos pudieras recomendar un libro o una película Antonio, ¿cuál sería y por qué?

-Antonio Cruz: Te voy a proponer algo. El Conacyt y el INADEM nos dijeron que por qué no hacíamos un libro detallando paso a paso cómo emprender en base tecnológica en México. Se llama TecnoPreny, lo venden a 9 Euros en Amazon. Lo hicimos nosotros aquí en Kurago, pero yo te lo voy a mandar en su formato electrónico por mail para que gratis lo distribuyas a todo Vidaentrepreneur que te lo solicite por mail.

-Roberto Ibarra: Está excelente esto, muchísimas gracias. La liga de descarga va a estar en las notas del programa para que todos nuestros Vidapreneurs puedan tener este libro. Muchas gracias Antonio. Ahora Antonio, te voy a llevar a una situación hipotética en la que están muchos de nuestros Vidapreneurs, que son estos emprendedores que están esperando nacer o que acaban de nacer y están esperando crecer. Imagínate que por algún evento catastrófico te quedas sin tus emprendimientos actuales y amaneces sólo con $10,000.00 y una laptop. ¿Qué harías en los próximos siete días?

-Antonio Cruz: Lo primero que haría es hacer uso de lo que es más valioso que tiene Kurago Biotek que es su red tecnológica. Así es que hablaría con esos científicos que me han propuesto muchas moléculas nuevas. Tenemos una limitación en Kurago Biotek en el payline, y por eso las he demorado. Luego iría con mi red de empresas comerciales, Sandford, Avimex, Pavia, Wal-Mart, H-E-B y trataría de articular cuál sería el mejor canal para ese desarrollo. Definiría en esta estrategia que desarrollo cubre la mayor necesidad en los diferentes canales de mercado que tenemos. Ahí me concentraría. Seguro cómo ya lo hemos hecho, lograría que el capital fluyera del comercializador al investigador, compartiría con el investigador desde luego todos los beneficios pero articularía esta función.

-Roberto Ibarra: Antonio, antes de despedirnos por favor danos un último consejo y la manera más fácil de contactarte.

-Antonio Cruz: Ya lo he mencionado como tres veces. Aceptar la ignorancia lo más rápido posible, tener la humildad de ir con la fuente del conocimiento. Una vez que tengamos el conocimiento, aceptar nuestra ineptitud para ir con quien tenga la habilidad. Para todos aquellos Vidapreneurs que podamos servir en Kurago tenemos una frase, nosotros somos parte de los comités del Tecnológico de Monterrey, de la Universidad de Guadalajara, de la Coparmex en este proyecto del emprendedor del año. Nosotros siempre decimos en Vidapreneurs que si sale uno, salimos todos. Si me escriben a antonio.cruz@kuragobiotek.com, con todo gusto en medida de nuestras capacidades y limitaciones podremos ayudarlos siempre. Hay un video en una plática del TED que di, que si ustedes entran a Google, dan TED. Economía del conocimiento, Antonio Cruz. Ahí a lo mejor también pueden encontrar algunas respuestas, alguna motivación y verse reflejado. En México se puede, México está convocado a ser una potencia mundial en la nueva era en del bienestar de la biotecnología.

-Roberto Ibarra: Antonio Cruz, fundador de Kurago Biotek. Muchas gracias por compartir tu historia aquí en Vida Entrepreneur, que estamos seguros le dará vida a nuevos emprendedores. Para compartir este libro que le has obsequiado a toda la comunidad de Vida Entrepreneur, pueden entrar a la página vida-e.com ahí de lado derecho va a estar un buscador. Pueden buscar ahí Antonio Cruz, les aparecen las notas del episodio y ahí va a estar la liga para descargar el programa. Antonio, de nuevo muchas gracias por estar aquí con nosotros.

-Antonio Cruz: Gracias a ustedes por la oportunidad, gracias a todo Vida Entrepreneur. ¡Coraje, bravura y adelante!

Gracias Vidapreneurs por escucharnos una vez más. En nuestro siguiente capítulo conocerán a otro emprendedor exitoso que comenzó como todos nosotros; sin nada. Suscríbete a nuestro podcast en iTunes para que no te pierdas ningún episodio. Visita nuestra página web, vida-e.com para consultar la información que escuchaste hoy y acceder a otros recursos. Dale vida a tu emprendimiento hoy, utiliza el mismo servicio que por más de 5 años hemos usado para hospedar nuestras páginas web. Entra a http://vida-e.com/hospedaje y obtén un 60% de descuento en tu primer año de hospedaje.